El Club Marítimo de Mahón (CMM) ha dado el pistoletazo de salida oficial a la vigésima segunda edición de la Copa del Rey Repsol de Barcos de Época. Tras la reciente publicación del Anuncio de Regata, la respuesta de la flota internacional no se ha hecho esperar: en poco más de una semana, 17 unidades representativas de 11 naciones ya figuran en la lista de inscritos, augurando una edición de altísimo nivel.
La competición, que se desarrollará en aguas de Menorca a finales del próximo agosto, se dividirá en cuatro categorías: Época, Clásicos, Espíritu de Tradición y los imponentes Big Boats. Esta última clase, destinada a veleros de más de 23 metros de eslora, ya cuenta con la confirmación de tres joyas de la navegación: el Hallowe’en, el Viveka y el Cariad.
Una flota de leyenda en el Mediterráneo
Además de los gigantes del mar, el puerto de Maó volverá a ser el hogar de unidades emblemáticas del circuito de clásicos como el Baruna, el Kahurangi, el Esperanza, el Clarionet o el Legolas. El objetivo de la organización es alcanzar las cifras de participación de la exitosa edición anterior, en la que 49 embarcaciones históricas llenaron de elegancia la costa menorquina.
La regata constará de un máximo de cinco pruebas costeras entre el miércoles 26 y el sábado 29 de agosto, con recorridos diseñados tanto en el interior del puerto de Maó como en sus inmediaciones, garantizando un espectáculo visual único desde tierra firme.
Cita clave del calendario internacional
Un año más, la Copa del Rey de Maó se consolida como una de las paradas imprescindibles de The Mediterranean Champions Cup, circuito que comparte con regatas de renombre en Antibes, Cannes o Imperia. Asimismo, la prueba será puntuable para el Trofeo Clásicos Mare Nostrum - Copa de España de Vela Clásica.
Organizada por el Club Marítimo de Mahón por delegación de la Real Federación Española de Vela, la prueba cuenta con el patrocinio principal de REPSOL y el apoyo institucional del Consell Insular de Menorca, el Ajuntament de Maó y la Fundació Foment del Turisme, reafirmando el papel de la isla como referente mundial en la conservación y competición de patrimonio náutico.
