Menorca vibró con la selección española en el triunfo por 2-0 sobre Francia en las semifinales del Mundial. El gol de Oyarzabal de penalti en el primer tiempo y el de Pedro Porro en la segunda mitad llevaron al éxtasis a una afición menorquina que rememoró lo vivido en 2010. El Casino 17 de Gener de Ciutadella instaló una pantalla gigante para seguir el choque y los isleños acudieron con la máxima ilusión para ver un partido que ya es historia del fútbol español. Al término del encuentro, y con el pase a la finalísima de Nueva York en el bolsillo, la afición salió a Sa Contramurada para festejar el triunfo.
Ahora toca esperar si el rival es la Inglaterra de Harry Kane o la Argentina de Lionel Messi. El domingo puede caer la segunda estrella.
