La fotografía submarina puede ser mucho más que una disciplina artística o una competición. Puede convertirse en una herramienta para conocer, documentar y proteger el medio marino. Esta fue una de las principales ideas defendidas por MARE durante su participación en el Campeonato de España de Fotografía Submarina y Fotografía Submarina Inclusiva – NAFOSUB 2026, celebrado este viernes en Ciutadella de Menorca.
La jornada, desarrollada en el Club Nàutic Ciutadella, reunió a fotógrafos, científicos, entidades conservacionistas y profesionales de la imagen para analizar cómo las fotografías tomadas bajo el agua pueden contribuir a la conservación del Mediterráneo.
Un taller para aprender a contar historias bajo el agua
Las actividades comenzaron por la mañana con el taller “Composición fotográfica”, impartido por el fotógrafo submarino Jesús Yeray Delgado, reconocido por su trayectoria en campeonatos nacionales e internacionales.
Durante cuatro horas, los participantes trabajaron diferentes recursos para conseguir imágenes con una mayor capacidad narrativa. La perspectiva, la profundidad, las líneas, el espacio negativo, la simetría y el equilibrio visual fueron algunos de los elementos abordados durante la sesión.
El objetivo no era únicamente mejorar la técnica fotográfica. El taller también planteó una reflexión sobre la mirada del fotógrafo y sobre la capacidad de una imagen para contar una historia y acercar el medio marino a la sociedad.
En este sentido, la fotografía submarina se presentó como una vía para despertar interés por unos ecosistemas que, pese a su importancia, permanecen fuera de la vista de buena parte de la ciudadanía.
Fotografía y conservación marina, a debate
Por la tarde, el Club Nàutic Ciutadella acogió la mesa redonda “Aplicaciones de la fotografía submarina en la conservación marina”, moderada por Lluís Soler, de Cadena SER Menorca.
En el encuentro participaron Marina Bolaños, coordinadora de Observadores del Mar en las Islas Baleares; Abraham Calero, Competition Manager de MARE; Rafael Fernández, presidente del Departamento de Imagen de FEDAS; Oriol Radalga, del GOB Menorca y de la iniciativa Recuperem es port de Maó; y el fotógrafo submarino menorquín Enric Gener, fundador de 27MM y vinculado a diferentes proyectos de conservación marina.
A partir de sus distintas experiencias, los participantes analizaron las posibilidades que ofrece la fotografía como herramienta de conservación.
Las imágenes pueden servir para documentar especies y hábitats, aportar información de interés para la ciencia, sensibilizar a la ciudadanía y dar visibilidad a proyectos, amenazas y problemáticas relacionadas con el estado del mar.
La conversación también puso sobre la mesa la responsabilidad de fotografiar la naturaleza y la necesidad de que las imágenes estén conectadas con acciones concretas. Otro de los retos señalados fue conseguir que estos contenidos lleguen a públicos que todavía no están familiarizados con la protección del medio marino.
Del objetivo a la acción
La presencia de MARE en el NAFOSUB 2026 buscó poner en valor el conocimiento y la capacidad de observación de la comunidad de fotógrafos submarinos y favorecer una mayor conexión entre fotografía, ciencia y conservación.
Para el proyecto, una fotografía puede convertirse en mucho más que una imagen. Puede funcionar como registro, herramienta de conocimiento, recurso científico, vehículo de sensibilización o apoyo a iniciativas de protección del Mediterráneo.
Esta visión está directamente relacionada con el lema de MARE, “Del objetivo a la acción”: una fotografía puede llamar la atención sobre el estado del mar, pero su verdadero potencial depende también de lo que se haga con esa información después.
Últimos días para participar en MARE FOTO 2026
La jornada celebrada en Ciutadella coincide además con la recta final de MARE FOTO 2026, el Certamen Fotográfico para la Conservación del Mar Balear, que alcanza este año su séptima edición.
La organización mantiene abierta la recepción de fotografías hasta el próximo lunes 21 de septiembre a las 23.59 horas.
El certamen busca, al igual que la jornada desarrollada durante el NAFOSUB, utilizar el poder de las imágenes para acercar el mar Balear y sus valores naturales a la sociedad y fomentar una mayor conciencia sobre la necesidad de conservarlo.
