El capitán del Real Madrid de baloncesto, Sergio Llull, apura sus últimos días de vacaciones en su Menorca natal rodeado de su familia. El veterano base de Mahón ha elegido una vez más el relax de la isla para desconectar y llenar el depósito de energía antes de regresar a la capital, donde se incorporará a la pretemporada del conjunto blanco bajo las órdenes del nuevo técnico Pedro Martínez.
Desconexión total en casa
Como viene siendo habitual cada verano, el increíble paisaje menorquín y la tranquilidad de sus calas se han convertido en el refugio perfecto para el jugador. Llull está disfrutando de estas jornadas estivales junto a los suyos, compaginando el descanso absoluto con la gastronomía local y el calor de su entorno más cercano.
Para el menorquín, regresar a la isla no es solo una tradición, sino una necesidad vital para alejarse del foco mediático y de la exigencia competitiva tras una temporada intensa.
El reto del nuevo proyecto madridista
Las vacaciones están a punto de tocar a su fin, ya que en las próximas semanas el base deberá reincorporarse a los entrenamientos en la ciudad deportiva de Valdebebas. Esta vuelta al trabajo tendrá un aliciente extra para el de Maó: adaptarse a las pizarras y dinámicas del nuevo entrenador del Real Madrid, Pedro Martínez.
A sus 38 años y tras haber firmado su renovación hasta junio de 2026, el legendario "increíble" asumirá de nuevo el rol de líder espiritual y capitán del vestuario. El objetivo de Llull en esta nueva era no es otro que guiar a las nuevas incorporaciones y capitanear al equipo en la lucha por ampliar la ya vitrina de trofeos del club blanco.
