La polémica de los días anteriores al acto institucional de Sant Antoni en el Consell tuvo continuidad durante el evento. La elección del exdiputado de Ciudadanos Marcos de Quinto ya provocó reacciones de rechazo por parte de Més per Menorca, mientras que el PSOE se limitó a proponer nuevos criterios para que la elección del conferenciante en años venideros no generara las fricciones de esta edición.
A la hora de la verdad, todos los actores escenificaron este desencuentro. Al terminar el discurso institucional del presidente Adolfo Vilafranca, los consellers ecosoberanistas Esteve Barceló y Noemí García abandonaron la sala para no escuchar «el mítin de Marcos de Quinto». Mientras tanto, el conseller de Cultura, Joan Pons Torres, presentó al conferenciante haciendo una elegía de la tolerancia, en clara alusión a los representantes de Més que se habían ausentado.
Por su parte, el PSOE optó por permanecer en la conferencia, aunque no aplaudió la disertación de Marcos de Quinto.
En lo que respecta a la conferencia, titulada «Una mirada liberal al tema de la vivienda», fue lo que cabía esperar. De Quinto ofreció una visión ultraliberal de la situación actual y se posicionó en contra de los impuestos estatales. Culpó del alto precio de la vivienda, en buena parte, a los impuestos que encarecen los costes. Lamentó el uso que se hace de los tributos para "convertir deseos en derechos", como la educación, el transporte o la vivienda.
Explicó que, en el momento actual, era más interesante invertir en oro, criptomonedas o acciones y bonos del Tesoro que en promociones de vivienda. Afirmó que la «ricofobia» y la «turismofobia» nacen del resentimiento y puso como ejemplo de cómo construir vivienda protegida el periodo franquista y su Ministerio de la Vivienda.
