El Parlament de les Illes Balears ha sido el escenario de un avance significativo para el modelo de gestión portuaria de las islas. Gracias a una iniciativa defendida por Més per Menorca, la empresa pública Ports IB incorporará a partir de ahora criterios en sus bases de licitación que prioricen a las entidades de base asociativa con trayectoria social, deportiva y educativa.
Esta medida busca blindar el papel de los clubes náuticos tradicionales, reforzando su posición frente a las grandes empresas mercantiles. El portavoz de la formación, Josep Castells, ha subrayado que los puertos "no pueden ser solo un negocio", defendiendo un modelo arraigado al territorio que reinvierta en actividades comunitarias y forme parte de la identidad colectiva de las islas.
Fin a la discrecionalidad en los amarres
Otro de los logros destacados de la formación menorquinista es la creación de un procedimiento reglado para la asignación de amarres en las concesiones. Hasta la fecha, estos se concedían bajo el "libre albedrío del concesionario", una situación que Castells considera "imprescindible" erradicar para garantizar criterios objetivos, transparentes e iguales para todos los usuarios.
Asimismo, se han aprobado mecanismos para evitar la infrautilización de los amarres. El objetivo es acabar con las listas de espera actuales mientras existen plazas que no se usan de forma regular, garantizando así una gestión más "dinámica y eficiente" de un bien público limitado.
El PP y VOX rechazan la prioridad para residentes
A pesar de estos avances, Més per Menorca ha lamentado que el PP y VOX hayan votado en contra de un punto clave: la prioridad para los residentes. La propuesta pretendía que, además de la antigüedad en las listas de espera, se tuvieran en cuenta factores como el empadronamiento y el domicilio fiscal.
"Es incomprensible que se vote en contra de priorizar a la gente que vive y paga sus impuestos aquí", ha criticado Castells, quien sostiene que el acceso al mar es un derecho vinculado a la identidad de los ciudadanos de Baleares que las instituciones no deberían ignorar.
