En los últimos años, los productos de proximidad y el concepto de kilómetro cero han ganado protagonismo entre consumidores, productores y restauradores de Menorca. Esta forma de consumo apuesta por una alimentación más responsable, saludable y respetuosa con el entorno, alineada con los valores de sostenibilidad que caracterizan a la isla.
Los productos de proximidad son aquellos que se producen y consumen dentro del mismo territorio, mientras que el término kilómetro cero hace referencia a alimentos que recorren la menor distancia posible desde su origen hasta la mesa del consumidor. Esta filosofía busca reducir la huella ecológica asociada al transporte y, al mismo tiempo, impulsar la economía local menorquina.
Ventajas de consumir productos locales en Menorca
Frescura y calidad
Los alimentos de proximidad llegan al consumidor poco tiempo después de ser recolectados o elaborados, lo que permite conservar mejor su sabor, textura y valor nutricional.
Sostenibilidad ambiental
Reducir el transporte de alimentos disminuye las emisiones de CO₂ y contribuye a la lucha contra el cambio climático, un aspecto clave en un territorio insular como Menorca, Reserva de la Biosfera.
Impulso a la economía local
Comprar directamente a agricultores, ganaderos, pescadores y pequeños productores de la isla ayuda a mantener los negocios locales y a generar empleo en el territorio.
Cultura y tradición gastronómica
Los productos locales reflejan la identidad culinaria de Menorca, manteniendo vivas recetas tradicionales, sabores auténticos y conocimientos transmitidos de generación en generación.
Consumir productos de proximidad y kilómetro cero en Menorca no es solo una tendencia, sino una forma de reconectar con el origen de los alimentos y cuidar el entorno. Apostar por lo local beneficia a la salud, fortalece la economía insular y contribuye a preservar el paisaje y la identidad gastronómica de la isla.
