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El Avarca de Menorca blinda su fortín: pleno de victorias en Ciutadella

Las de Bep Llorens sufren para doblegar al Melilla en el 'tie-break' (3-2) y cierran una fase regular inmaculada como locales

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El Avarca de Menorca ha convertido el 'Poli' de Ciutadella en un territorio inexpugnable. El conjunto menorquín selló este sábado una fase regular perfecta en casa tras imponerse al Melilla por un ajustado 3-2 en un encuentro de rachas contrapuestas, donde el físico y la jerarquía local acabaron dictando sentencia en el último suspiro.


Un inicio arrollador y la respuesta norteafricana

El partido arrancó con un Avarca mandón. Tras un tanteo inicial de intercambio (4-3), las ciudadelanas metieron una marcha más con un parcial de 4-0 que rompió el set. Sin apenas oposición, las locales cerraron la primera manga con un solvente 25-17 que presagiaba una tarde plácida.

Sin embargo, el guion dio un vuelco radical en el segundo parcial. El Melilla despertó de su letargo y pasó de un 1-0 a un contundente 1-5. Con una facilidad inusitada, las visitantes dominaron la red hasta colocar un sonrojante 4-12 en el luminoso. Las norteafricanas gestionaron su renta con oficio para devolver el golpe con idéntico resultado: 17-25.


Guerra de trincheras en el tercero

La irregularidad de los dos primeros sets dio paso a una batalla sin cuartel en el tercero. La igualdad fue absoluta y ningún equipo logró despegarse por más de dos puntos. En este escenario de máxima tensión, los errores pesaron como losas: el Avarca acusó tres fallos directos de saque que lastraron su progresión. Pese a entrar en el tramo decisivo con ventaja (23-22), el Melilla, liderado por una Rosado colosal, remontó el vuelo. Tras salvar cuatro bolas de set, las visitantes se adjudicaron la manga por un agónico 26-28.


El físico marca la diferencia

Con el 1-2 en el marcador, el Avarca tiró de fondo de armario. El Melilla, que arrastraba el cansancio de un partido intersemanal a cinco sets, empezó a notar el ácido láctico en las piernas. Aunque el cuarto set se mantuvo equilibrado hasta el 20-18, la frescura de las locales fue determinante. Un parcial de 5-1 en los puntos calientes forzó la muerte súbita ante un rival que se quedaba sin gasolina.

En el quinto set no hubo color. Con el depósito lleno y la moral reforzada, el Avarca pasó por encima de un Melilla exhausto. El nerviosismo en el banquillo visitante, con un Alberto Rodríguez superado por la situación, no ayudó a las suyas. Un 3-0 de salida se convirtió rápidamente en un 7-2 y, posteriormente, en un definitivo 14-4. El 15-5 final certificó un nuevo triunfo para las de Ponent, que terminan la liga regular con el cartel de "invictas" en su feudo.


Poderío ofensivo

En el apartado estadístico, el ataque menorquín volvió a ser demoledor gracias al tridente formado por Camila Hiruela (21 puntos), Marcella Amaral (19) y Carla Jiménez (18), quienes sostuvieron al equipo en los momentos de mayor incertidumbre. Ahora sólo falta recuperar a Laura Pascua.

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Jordi Ribera

Periodista de Menorca al Dia