En su mochila acumula historias de 5 mundiales y 2 eurocopas. Lleva más de 16 años viajando por todo el planeta viendo fútbol, especialmente a la selección española. Ahora, como no podía ser de otra forma, está en Rusia. Juan Bravo es un empresario menorquín de la restauración, propietario del Irish Bar Arena de Son Bou, y un ejemplo del amor por el balompié… y los viajes.
Vio en Sochi el primer partido de España de la fase de grupos, el que el combinado de Hierro empató ante Portugal. Luego volvió a Menorca, se puso el traje de faena y apuró sus últimos días entre cervezas, mesas, pantallas de televisión y turistas antes de volver a Rusia.
Anoche no perdió detalle junto a su hijo del empate de la selección que permitió a España pasar como primera de grupo. Lo hizo desde la grada del Estadio de Kaliningrado, a la espera de conocer el cruce de cuartos para agarrar un avión o un tren para su próximo destino. Aquí, en este reportaje de IB3 Televisió, puedes conocer la apasionante historia de Juan Bravo.