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El de Melilla supone el primero de los dos partidos que pueden resolver la permanencia

El Hestia Menorca viaja a Melilla, un equipo que tras seis derrotas está metido de lleno en la lucha por la permanencia

Fotos: Hestia Menorca
Fotos: Hestia Menorca

Semana decisiva para resolver la permanencia del Hestia Menorca, el de Melilla supone el primero de los dos partidos que pueden desembocar en la permanencia matemática del equipo de Javi Zamora. Dependiendo de los resultados que se den en la jornada entre semana, el domingo en Castelló podría ser la primera oportunidad para sellar la permanencia matemática, el objetivo marcado desde el inicio de temporada.

Pero, como se ha marcado desde las entrañas de Bintaufa, hay que ir partido a partido y el primero de esta secuencia es el que le enfrentará al Melilla en la noche de este miércoles.

Los menorquines viajaran a la ciudad autónoma conscientes de que no será un partido sencillo, enfrente se encontrarán un rival al que le va la vida. Para la cita se espera poder contar con el concurso de Pol Molins, ausente en las dos últimas jornadas por molestias físicas.

En frente se encontrarán un “animal herido”. Sus seis derrotas consecutivas, la última en Castelló, lo han metido de lleno en la lucha por la salvar la categoría. Se encuentra solo una victoria por encima del Castelló, equipo que marca la frontera del descenso.

Los melillenses necesitan la victoria para coger algo de oxígeno para afrontar las últimas cinco jornadas de la fase regular de la LEB Plata.

Son varios los  jugadores a los que hay que estar especialmente atentos por parte del equipo entrenado por Rafael Monclova, el ala-pivot estadounidense Varence, 10.6 puntos y 7.6 rebotes, y el escolta Van Dyke, 15.8 puntos y un buen lanzador desde la larga distancia, o las incorporaciones a lo largo de la temporada de hombres como  Bryce Douvier, 19 puntos y 6.6 rebotes o Óscar Alvarado, un especialista desde el 6.75.

EL partido se jugará este miércoles, a partir de las 20:15 horas en el Pabellón Javier Imbroda.

 


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