Para Peyró «todos los procesos de cocreación son enriquecedores y exigen un alto grado de generosidad, ya que deben unificar mundos artísticos que se nutren de fuentes distintas. En nuestro caso, Mar viene de la disciplina de la danza, de la expresión del cuerpo, del movimiento, y yo de la escritura dramática. Además, la edad nos sitúa en tiempos diferentes, en generaciones distintas. Organizar y unificar estos dos territorios ha sido nuestro trabajo, para mí, apasionante. Una tarea rica y nada común. El director escénico añade: «Dirigir la ceremonia, después de haber estado siete años alejado del teatro y haber vuelto los últimos cinco trabajando el pequeño formato, significa volver al gran formato e integrarme, de nuevo, a un colectivo de creadores después de viajar en solitario».
25 años de los Premios Max
Organizados por la Fundación SGAE desde 1998, los Premios Max celebran este año su 25 aniversario. El galardón, diseñado por el poeta y artista plástico Joan Brossa (Barcelona, 1919-1999), impulsor de uno de los colectivos renovadores del arte del país de posguerra, se ha consolidado a lo largo de estos años como reconocimiento más amplio en el ámbito de las artes escénicas en el Estado español.
A lo largo de sus 25 años de historia, los Premios Max no sólo han contribuido a impulsar la nueva dramaturgia, que ha ayudado a crear una escena fructífera y sólida capaz de renovarse y renacer constantemente. También han puesto en valor la tradición de nuestras artes escénicas con el Max de Honor, galardón que han recibido, entre otras figuras del panorama teatral, Antonio Buero Vallejo, Ana Diosdado, Paco Nieva, Lola Herrera, Nacho Duato, Rosa María Sardà , Víctor Ullate o Adolfo Marsillach, y han sabido reconocer a todas las instituciones y promotoras que han apostado por el escenario, desde el Teatro de la Zarzuela hasta Escenamateur, pasando por la Bienal de Flamenco de Sevilla, el Centro Dramático Nacional o el Teatro de la Abadía.
Con un espíritu itinerante que conecta con las raíces mismas del teatro, la gala se ha celebrado hasta ahora en doce ciudades del Estado y en veinte teatros diferentes, al tiempo que se ha centrado en la proyección internacional de nuestras artes escénicas y en los grandes nombres del teatro iberoamericano, con un premio especial entregado hasta 2013 y que recibieron Héctor Alterio, Les Luthiers o Daniel Veronese. Encontramos la misma heterogénea en la nómina de directores y directoras que han puesto su imaginación al servicio de esta gran fiesta. Con más de 400 espectáculos premiados, su recorrido también es el relato reciente de nuestras artes escénicas, que pasa inexorablemente por autores y autoras y otros profesionales (encima o detrás del escenario) de todo rango y condición y con toda mera motivación , sensibilidades y enfoques: Sanchis Sinisterra, Alfredo Sanzol, Andrés Lima, Vicky Peña, Sol Picó, Israel Galván, Eva Yerbabuena, Juan Mayorga, Elisa Sanz, Corto Allen Wilmer, Josep Maria Flotats, Blanca Portillo, Juanjo Llorens, Carlos Hipólito, María Hervás, Jordi Casanovas, Laila Ripoll, Nao Albet y Marcel Borràs…
