El encuentro comenzó a las 11:30 con alumnos y profesores afinando y realizando los últimos ensayos. Una hora más tarde, subían al escenario los alumnos de Colectiva de cuerda. Tras la actuación, los asistentes compartieron mesa y mantel y disfrutaron de paella y sorteos. En la sobremesa, fue el turno de los instrumentos de viento.
El buen ambiente fue la tónica de una jornada que consiguió su doble objetivo: comprobar los progresos de los futuros músicos menorquines y afianzar las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa del Conservatorio, una aspiración que motivó a la APIMA a organizar la comida que animó el encuentro de ayer.
Audiciones
La celebración de la fiesta fin de curso no implica el cese de actividades en el Conservatorio de Música de Menorca. Los alumnos apuran sus últimas clases con la vista puesta en las audiciones que se concentrarán en la primera semana de junio.
