Durante el emotivo reconocimiento, auspiciado por las diferentes asociaciones británicas de la isla y al que también asistió el alcalde de Es Castell Lluís Camps, Paul Strudwick, de la Iglesia Anglicana de Menorca, fue el encargado de agradecer y reconocer el “magnífico trabajo” realizado por Deborah Hellyer durante esas más de dos décadas como cónsul honoraria, destacando “su capacidad de construir puentes de relación y espíritu de colaboración entre la comunidad británica y menorquina”.
