Llull ha contribuído al triunfo con 8 puntos y 5 asistencias.
El primer cuarto tuvo a Mirotic al jugador ideal para atacar de cara y de espalda anotando 14 de los 20 puntos en esos primeros diez minutos. Con bajos porcentajes en el tiro exterior nuestra selección sufrió cuando de la mano de Ermolinskij y Stefansson Islandia consiguió un sorprendente parcial de 11-0 que les situó por delante en el marcador 31-28 encendiendo las luces de alarma. Ahí apareció nuevamente Pau Gasol y con él el esperado juego exterior representado en Sergio Rodríguez y Pau Ribas quienes con tres triples devolvieron el aliento a los nuestros antes del descanso (36-41).
Y en el vestuario hubo conjura para apretar los dientes, acelerar el partido y buscar las ventajas. Desde la velocidad España puso la directa hacia la victoria, con Pau Gasol y Mirotic manteniendo su superioridad en la zona y encontrando en Ribas, Llull y Sergio Rodríguez la necesaria aportación exterior para equilibrar el ataque. España rompía el partido (55-74) en un tercer cuarto impecable (33-19) y esa superioridad de la que había hablado en la previa quedaba patente en donde realmente interesa demostrarla, en la pista.
Y de ahí hasta el final, buenas sensaciones en el juego de España con la “pareja Bulls” descansando en el banquillo tras haber contribuido a la victoria con 43 puntos entre ambos, y con jugadores con menos minutos en torneo pudiendo entrar en pista y adquiriendo tono por si en ese futuro inmediato y decisivo, es necesaria su aportación. España se lo jugará todo ante Alemania en un partido que adquiere una emoción y dramatismo absoluta. Ha llegado la hora de la verdad y este jueves, a las 17:45, se afrontará la primera de, esperemos, muchas finales.
(Texto: Miguel Panadés -FEB)
