El precio de la vivienda en alquiler en Ciutadella de Menorca aumentó un 9,9% en términos interanuales y cerró diciembre de 2025 en 14,2 euros/m², según los datos del último informe de precios de idealista. En el último mes, el indicador refleja una subida del 4,9%, mientras que la variación trimestral se sitúa en el 4,4%. El dato de diciembre constituye, además, el máximo histórico registrado para el municipio.
El precio de la vivienda en alquiler experimentó en Baleares una subida del 8,5% durante el último año hasta situarse en 19,1 euros/m2, según el último informe de precios de idealista. Este dato supone una caída trimestral de las rentas del 0,7% pero se produce un incremento del 0,1% con respecto al mes anterior.
El precio creció un 6,4% en Palma durante los últimos doce meses, hasta situarse en 18,3 euros/m2. La mayor subida interanual entre los municipios analizados por idealista en Baleares se produjo en Sant Josep de Sa Talaia (18,2%), seguida del incremento de Sant Antoni de Portmany (17,9%), Manacor (13,6%) y Llucmajor (12,6%). Puerto de Pollença (-2,6%) y Andratx (-1%), en cambio, experimentan los únicos descensos entre los mercados analizados por idealista.
Santa Eulalia del Río (25 euros/m²) se sitúa como el mercado más exclusivo entre los municipios analizados por idealista en Baleares, ligeramente por delante de Sant Joan de Labritja (24,9 euros/m²). Maó, por su parte, registra el precio más bajo entre los mercados incluidos en el informe: 12,2 euros/m².
Para Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “el mayor problema que afronta ahora el mercado del alquiler tiene que ver, como en el caso de las subidas de precio, con la falta de oferta disponible. La competencia a la que se enfrentan las personas que están buscando vivienda en estos momentos es terrible. Los propietarios de la poca oferta disponible reciben decenas y decenas de contactos por sus viviendas y el abanico de perfiles entre los que poder elegir es inmenso”.
“Y obviamente siempre se decantan por aquellos que les ofrecen una mayor seguridad, aunque se trate de perfiles sobrecualificados”, añade Iñareta. “Esto significa que muchas familias que podrían hacer frente al pago de estos alquileres, ya de por sí muy elevados, se ven también sistemáticamente excluidas por otras familias con perfiles de riesgo aún menor. O sea, que la elitización del alquiler cada vez deja fuera a más gente”.
