Agentes de la Policía Nacional de Maó protagonizaron una rápida y eficaz intervención en Maó que evitó una tragedia durante el pasado fin de semana.
Los hechos ocurrieron alrededor de la medianoche, cuando una mujer llamó a la comisaría entre sollozos y gran nerviosismo, manifestando su intención de precipitarse al vacío. El agente que atendió la llamada logró mantener la calma y establecer una conversación clave para recabar datos sobre su identidad y ubicación.
De inmediato, varias patrullas se desplazaron al lugar, donde localizaron a la mujer situada en una estrecha cornisa de apenas 50 centímetros de ancho, sin posibilidad de sujeción y a una altura considerable, lo que incrementaba el riesgo.
Mientras algunos agentes establecían un perímetro de seguridad en la calle, otros accedieron a la terraza del edificio para acercarse con cautela. Gracias a una intervención coordinada, los policías lograron ganarse la confianza de la mujer, manteniendo una conversación constante para tranquilizarla.
En un momento decisivo, aprovechando un descuido, dos agentes consiguieron sujetarla e inmovilizarla, poniéndola finalmente a salvo. La operación implicó un alto riesgo tanto para la víctima como para los propios policías.
Tras el rescate, la mujer fue atendida por los servicios sanitarios y posteriormente trasladada a un centro médico.
