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Cómo combatir el sedentarismo en Menorca con pequeños gestos diarios que mejoran tu salud

Pasar demasiadas horas sentado afecta al bienestar físico y mental, pero incorporar movimiento en el día a día puede marcar la diferencia sin necesidad de ir al gimnasio

Otro aspecto clave es poner límites al tiempo frente a las pantallas, especialmente durante el ocio.
Otro aspecto clave es poner límites al tiempo frente a las pantallas, especialmente durante el ocio.

En Menorca, como en muchos otros lugares, cada vez pasamos más horas sentados sin darnos cuenta. Ya sea trabajando frente al ordenador, consultando el móvil, estudiando o descansando viendo una serie, el movimiento ha ido perdiendo protagonismo en la rutina diaria. El problema no es solo la falta de ejercicio, sino el exceso de tiempo sin actividad.

El sedentarismo se ha convertido en una especie de “normalidad silenciosa”. No resulta molesto a corto plazo, pero sus efectos se dejan notar: cansancio, rigidez corporal o esa sensación de pesadez tras pasar muchas horas seguidas frente a una pantalla. A largo plazo, además, puede tener consecuencias más serias para la salud.

Sin embargo, los expertos coinciden en que no es necesario apuntarse a un gimnasio ni hacer cambios drásticos para empezar a revertir esta situación. De hecho, son los pequeños gestos los que pueden generar un impacto real. Levantarse cada hora, aunque sea para estirar las piernas o dar un breve paseo por casa, es un buen comienzo.

También es recomendable incorporar más movimiento en las actividades cotidianas. Subir escaleras en lugar de usar el ascensor, bajarse una parada antes del transporte público o dar un paseo corto después de comer son decisiones sencillas que, repetidas a diario, ayudan a mejorar el bienestar.

Otro aspecto clave es poner límites al tiempo frente a las pantallas, especialmente durante el ocio. La tecnología forma parte de la vida actual, pero encontrar un equilibrio es fundamental para evitar que todo el tiempo libre se desarrolle de forma sedentaria.

En el caso de los niños y niñas de Menorca, esta cuestión es aún más importante. El juego activo, correr, saltar o pasar tiempo al aire libre son esenciales para su desarrollo. Aquí, el papel de los adultos resulta determinante: dar ejemplo suele ser más eficaz que imponer normas.

Por último, encontrar una actividad que resulte agradable es clave para mantener la constancia. No todo el mundo disfruta corriendo o yendo al gimnasio, pero hay alternativas como bailar, caminar, ir en bicicleta o practicar yoga que pueden adaptarse mejor a cada persona.

En definitiva, combatir el sedentarismo no requiere grandes sacrificios, sino pequeños cambios sostenidos en el tiempo que, poco a poco, pueden mejorar la calidad de vida de los menorquines.

*Un artículo de Eva Remolina (AMIC) para Menorcaaldia.com

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Redacción

Periodista de Menorca al Dia