El GOB ha pedido explicaciones a los ayuntamientos de Es Migjorn Gran y Ferreries por las elevadas pérdidas de agua que registran sus redes públicas de distribución.
Según los últimos datos publicados a los que hace referencia la entidad ecologista, Es Migjorn perdía más del 50 % del agua transportada, mientras que en Ferreries el porcentaje se situaba cerca del 45 %.
Ante esta situación, el GOB ha solicitado a ambos consistorios información sobre las inversiones realizadas durante los dos últimos años para reducir estas pérdidas y sobre los proyectos previstos para detectar fugas y renovar las instalaciones.
La organización advierte de que los acuíferos de Menorca atraviesan uno de los momentos más delicados de su historia conocida y considera que las fugas en las redes municipales constituyen uno de los problemas que deben abordarse con mayor urgencia.
A su juicio, se trata de una cuestión que puede corregirse mediante una política continuada de detección de fugas y sustitución de las conducciones e instalaciones en mal estado. El GOB señala que, en general, los municipios del este de la isla han conseguido reducir este tipo de pérdidas, aunque sostiene que todavía hay ayuntamientos que no han dedicado suficientes esfuerzos a combatir este desperdicio de agua.
La entidad también muestra sus reservas ante la apuesta por las desaladoras como principal solución a los problemas de abastecimiento. Según expone, la experiencia de Mallorca y Eivissa demuestra que estas infraestructuras no siempre se han utilizado para reducir las extracciones de los acuíferos, sino para permitir un aumento de la presión urbanística y turística.
Por este motivo, el GOB defiende que, antes de recurrir a nuevas desaladoras, deben acordarse límites claros al crecimiento y al consumo de agua. De lo contrario, advierte, estas infraestructuras pueden favorecer un modelo «depredador del territorio y extractivista desde el punto de vista económico».
