Es Mercadal ha vivido este domingo el segundo día álgido de sus fiestas patronales con la celebración del tradicional segundo jaleo de Sant Martí. Las calles y plazas del municipio se han transformado en un hervidero de gente dispuesta a disfrutar de una de las citas más esperadas del verano menorquín, en un ambiente donde la alegría colectiva y las ganas de fiesta han sido las grandes protagonistas.
Desde primeras horas de la mañana, el goteo de asistentes ha sido constante hasta colmar por completo los aledaños del ayuntamiento y la zona de la qualcada.
Ni el intenso calor ni las altas temperaturas propias de este mes de julio han frenado a la multitud, que se ha volcado con los jinetes y sus caballos a cada entrada a la plaza. Los caixers han vuelto a lucir sus mejores galas para guiar las espectaculares elevaciones de los animales al ritmo del inconfundible sonido de la banda de música.
El civismo y las ganas de compartir el sentimiento patronal han marcado el pulso de la jornada, que se ha desarrollado con total normalidad a pesar de las grandes aglomeraciones. La masiva afluencia de público confirma, un año más, que las fiestas de Sant Martí en Es Mercadal siguen siendo un imán indiscutible para toda la isla, uniendo tradición, emoción y un ambiente festivo inigualable que continuará alargándose hasta el final de las celebraciones.
