La labor que desarrollan los voluntarios de la Fortaleza de Isabel II, en La Mola de Maó, está permitiendo recuperar algunos de los elementos más representativos del patrimonio histórico militar de Menorca. Desde el pasado 12 de febrero, un grupo integrado por una quincena de personas trabaja de forma completamente desinteresada en la restauración y conservación de distintas piezas de gran valor histórico, con el objetivo de preservar el legado defensivo de la isla para las futuras generaciones.
Entre las actuaciones más destacadas figura la recuperación de la antigua señalización civil y militar del siglo XIX, vinculada a uno de los primeros sistemas de comunicación visual entre Mallorca y Menorca. Tras la incorporación definitiva de Menorca a España mediante el Tratado de Amiens de 1802, se hizo necesario implantar un método rápido para transmitir órdenes e información entre la Capitanía General de Palma y el Gobierno Militar de Menorca.
Este sistema de señales constituyó un importante avance para las comunicaciones militares de la época, facilitando la coordinación entre ambas islas mucho antes de la llegada de las telecomunicaciones modernas. Su restauración permite comprender mejor la evolución de las infraestructuras estratégicas utilizadas durante el siglo XIX.
Recuperación de dos cañones históricos
Otro de los trabajos más relevantes ha sido la restauración de dos piezas de artillería que forman parte de la historia militar del siglo XX. La primera corresponde a un cañón antiaéreo bitubo de 20x120 milímetros, empleado por la artillería española para la defensa frente a aeronaves.
La segunda pieza recuperada es un cañón de infantería contracarro sin retroceso, instalado sobre vehículos ligeros tipo jeep y destinado al combate contra objetivos terrestres. Este modelo fue introducido en España por el ejército estadounidense tras la Guerra Civil y permaneció operativo durante buena parte del siglo XX.
Aljibe, bomba contra incendios y un carro de munición del siglo XIX
El trabajo de los voluntarios también ha permitido devolver el aspecto original a un antiguo aljibe y a su correspondiente bomba manual de extinción de incendios, además de restaurar un carro de transporte de munición del siglo XIX, elementos que desempeñaron un papel esencial en la logística y el funcionamiento cotidiano de la fortaleza.
Todas estas actuaciones contribuyen a conservar un patrimonio de enorme valor histórico y facilitan que tanto residentes como visitantes puedan conocer de primera mano la evolución de los sistemas defensivos, las comunicaciones militares y la organización logística de Menorca a lo largo de más de dos siglos.
Un compromiso con la historia de Menorca
La restauración impulsada por el grupo de voluntarios constituye un ejemplo de compromiso con la conservación del patrimonio histórico de Menorca. Gracias a su trabajo altruista, la Fortaleza de Isabel II continúa recuperando elementos de gran valor patrimonial que ayudan a divulgar una parte esencial de la historia de la isla y de su papel estratégico en el Mediterráneo.
