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“En una caricia, en un abrazo”

Un artículo de Josep Maria Aguiló

Pareja de enamorados.
Pareja de enamorados.

OPINIÓN

En una caricia, en un abrazo

Sábado 13 de enero de 2024

El mundo en el que vivimos hoy se va convirtiendo poco a poco, salvo contadas excepciones, en un lugar cada vez más inhóspito, más insensible al dolor ajeno y más deshumanizado, y, por tanto, menos cálido y acogedor.

En este mundo en donde quien más quien menos tiene cientos de amigos en Facebook, miles de seguidores en Instagram o millones de followers en X, sólo parecen ir ganando terreno de verdad, y además de manera progresiva e imparable, la tristeza, la soledad extrema, la incomunicación, el desamparo o la desesperación.

Y me temo que no existe ningún partido político actual, ni tampoco ningún opinador o columnista salvapatrias, capaz de arreglar esto. Ninguno. Aunque seguramente quizás fue siempre así.

En el fondo, creo que uno se acaba ya conformando con que la mayor parte de los gobernantes, de los representantes de la oposición o de los periodistas iluminados que nos puedan tocar en suerte en cada época no lo acaben estropeando todo aún un poco más.

Cuando todo parece fallarnos o cuando nos sentimos más incomprendidos o más solos que nunca, uno de los pocos refugios que nos queda justo entonces se encuentra ubicado en el mundo de los sentimientos, en el de los afectos interpersonales, en el del amor en su sentido más amplio. Aunque seguramente quizás fue siempre también así.

Cuando sentimos o percibimos que prácticamente no hay nada a lo que poder asirse o acogerse, seguramente daríamos casi lo que fuera, no por ser millonarios o por ser famosos, sino para que un alma gemela nos abrazase muy fuerte de forma prolongada o para que nos acariciase de forma repetida, muy lenta y dulcemente, durante mucho, mucho tiempo.

Siempre he pensado que esto es realmente así porque en un abrazo o en una caricia se encuentra todo —o casi todo— lo que en un determinado momento podemos necesitar para intentar seguir adelante, para no derrumbarnos, para intentar seguir viviendo.

En un abrazo o en una caricia se encuentran o pueden encontrarse el deseo, el afecto, la sensualidad, la protección, el cariño, el respeto, el amor, el querer perderse en el cuerpo y en el alma del otro, la inteligencia, la delicadeza, la ternura, la bondad.

Casi todo aquello por lo que vale la pena vivir se halla o puede hallarse, de una u otra forma, en la calidez y en la dulzura de una caricia o en la fuerza y el consuelo de un abrazo.


Comment

  1. … es cierto… en varias ocasiones me iba despidiendo, o saludando, o demostrándole afecto, a una chica a la que tuve la gran suerte de conocer una vez y de la que me encoñé de la manera más pava, allá por esos veranos tiempo ha… y siempre he pensado que tuve un fallo logístico imperdonable, y es que un abrazo de oso siempre es preferible a un casto besito en la mejilla, que es lo que siempre terminaba habiendo… no estábamos predestinados a revolcarnos en sudor gimiendo de manera patética, pero sigo echando de menos ese abrazo de oso que nunca le dí…

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