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“El arma submarina”

Un artículo de Victoria Florit

(Foto: Pixabay)

Durante muchos años fui una de las 30.000 personas que cada mañana ,al encender mi ordenador, encontraba el “BUENOS DÍAS” del fallecido Capellán Castrense D. Carlos Avelino Recarey García que me era enviado por uno de mis hijos, jefe de la Armada española. En sus “BUENOS DÍAS” podrías encontrar un mensaje en el que recogía una frase que te hacía pensar, una anécdota o una historia que ayudaba en la vida de cada uno y alguna reflexión más profunda.

Estas últimas semanas he ido repasando el archivo en donde guardo muchas de esas anécdotas y me ha llamado la atención más de lo habitual la que hace referencia a la de un día 17 de febrero , porque en ella anunciaba la celebración de la Santa Misa por todos los submarinistas fallecidos en la capilla del hospital G.D. de Zaragoza a las 12,00 horas.

Picada por mi curiosidad indago información y me dicen que el día 17 de febrero se celebra el Aniversario del Arma submarina. Dicha Arma , formada por los submarinos de la Armada Española, juntamente con sus mandos y tripulantes, tiene como copatrona a la Virgen del Pilar, a quien en la Basílica de Zaragoza llegan ese día flores desde toda España y además viste el manto del Arma submarina.

¿ Y porqué la Pilarica, que a primera impresión no está ligada a participación alguna de los marinos es la copatrona de aquella Arma, juntamente con “su” Virgen del Carmen?

Pues porque Cuando Isaac Peral hizo inmersión por primera vez con su submarino en 1888 se encomendó a una imagen de la Virgen del Pilar que llevaba a bordo que le había regalado un matrimonio de Zaragoza amigo suyo. Venció grandes dificultades y nadie sufrió ni el más mínimo percance.

Recomienda, también, que se lea una historia escrita por Victor Hugo a quien todos conocemos por su famosa novela El Jorobado de Notre Dame, que se llama “Noventa y tres”.

Habla acerca de un navío atrapado en una peligrosa tormenta en mar abierto. Durante el momento más fuerte de la tormenta, los temerosos marineros escucharon un terrible ruido debajo de la cubierta. Ellos supieron de inmediato que ese nuevo ruido provenía de un cañón, parte del cargamento del barco y el cual se había soltado. Se movía de un lado a otro con el vaivén del barco, golpeando el lado del barco con un terrible impacto. Sabiendo que eso podría causar el naufragio del navío, dos bravos marineros se ofrecieron a hacer el peligroso intento de volver a amarrar el cañón. Ellos sabían que el peligro de hundirse debido al cañón (suelto) era más grande que la furia de la tormenta.

Sin lugar a dudas la vida es así. No siempre, pero más a menudo que no, no son las tormentas externas las que nos causan la mayoría de los problemas, pero las tormentas se desatan dentro de nosotros—tales como un espíritu de amargura, envidia, orgullo, codicia y así sucesivamente. Otros “cañones sueltos” son las heridas sin resolver: la ira, la falta del perdón, culpabilidad, lujuria y así sucesivamente. Estos, si no se les enfrenta y se les resuelve, pueden fácilmente causar el naufragio de nuestras relaciones, nuestra fe o incluso de nuestras vidas.


Comment

  1. … la figura del capellán castrense es anacrónica, máxime si somos una sociedad aconfesional, los militares no deberían tener a miembros del clero de ninguna confesión en sus instalaciones… el que quiera apoyo emocional espiritual, que se lo busque fuera… es un despropósito además, que su sueldo se lo pague el estado español… pero ya sabemos cómo de fanáticos religiosos son todo el estamento profesional de los miembros de defensa, ¿verdad? es un aspecto pendiente de depurar… /// eso de los patrones y patronas está más oxidado ya, que se dediquen a su trabajo, pero sin supersticiones propias de otros tiempos, que si yo pago una defensa profesional, quiero que se comporten como tales, y no sean unos mindunguis meapilas patéticos, que necesitan de poner ídolos y amuletos en las paredes de sus cuarteles, submarinos o tanques de combate… valiente memez esa, que nos retrotrae a los tiempos del franquismo más rancio, donde el dictadorzuelo era llevado bajo palio por su socio en la cruzada nacional, los casposos hombres de negro… /// los religiosos son expertos manipuladores, capaces de encontrar atisbos de espiritualidad encubierta o señales de la voluntad divina en cualquier obra cultural, incluso si les es contraria… “Quatrevingt-Treize” es una obra en la que Victor Hugo intentaba demostrar su simpatía por la Revolución Francesa, durante la cual se echó por tierra el viejo régimen absolutista, con su valedor la iglesia… de hecho, poco después, transcurridos treinta años, la sociedad francesa tuvo la genial idea, hito en Europa, de segregar por ley las creencias religiosas de lo que era la vida política real, echándolos de las instituciones republicanas, dejando claro que se tenían que dedicar exclusivamente al humo que vendían, pues la sociedad era a partir de ese momento una sociedad laica… Adoro a los franceses por ello, qué envidia…

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