Acció Cultural de Menorca y Plataforma per la Llengua han presentado públicamente las alegaciones a la modificación del Reglamento de Usos Lingüísticos del Consell Insular de Menorca, en un acto abierto a la ciudadanía. Las entidades denuncian que la reforma impulsada por el actual gobierno insular supone un retroceso en la normalización del catalán y responde a una política lingüística contraria a la lengua propia del territorio.
Según ambas organizaciones, la iniciativa busca canalizar el malestar de un amplio sector de la sociedad menorquina, preocupado por lo que consideran una deriva reaccionaria en materia lingüística por parte del Consell gobernado por el Partido Popular. Por este motivo, y apelando a su responsabilidad en la defensa del catalán, han formalizado alegaciones al texto aprobado inicialmente.
Una aprobación “no motivada” y, por tanto, nula
En primer lugar, las entidades sostienen que la aprobación inicial del reglamento carece de motivación suficiente, lo que la convertiría en un acto nulo de pleno derecho. Argumentan que uno de los objetivos esgrimidos —garantizar la libertad de elección de lengua— ya está plenamente reconocido tanto en el reglamento vigente como en la Ley de Normalización Lingüística y el Estatut d’Autonomia.
Críticas por vulnerar el marco legal y reducir el uso del catalán
Acció Cultural de Menorca y Plataforma per la Llengua consideran que la modificación supone un ataque frontal al estatus del catalán establecido por el Estatut y la Ley de Normalización Lingüística. Denuncian que, lejos de favorecer la normalización, el nuevo reglamento reduce la presencia del catalán en la administración insular y promueve un proceso de “folclorización” de la lengua.
También alertan de una manipulación del concepto de lengua menorquina y lengua estándar, así como de la ruptura del consenso político y social que ha existido en Menorca durante más de cuarenta años en materia lingüística.
Preocupación por la eliminación de órganos de control
Otro de los puntos más criticados es la supresión de la comisión de seguimiento del reglamento, hasta ahora integrada por representantes políticos y técnicos. Las entidades advierten de que esta eliminación abre la puerta a una aplicación unipersonal, reduce la transparencia y debilita los mecanismos de control democrático en una materia especialmente sensible.
Defensa de la cohesión social y la lealtad lingüística
En su intervención, las organizaciones han subrayado que la sociedad menorquina permanece cohesionada en torno a una lengua y una cultura compartidas por más de diez millones de hablantes. Han recordado que el catalán es lengua propia y oficial en Baleares, Cataluña y la Comunitat Valenciana, y han denunciado la hostilidad constante de determinados sectores para minorizarla.
En este contexto, han apelado a la lealtad lingüística como principio fundamental para preservar y defender el catalán como lengua de cohesión social, abierta también a las personas recién llegadas.
Llamamiento a la ciudadanía y posible vía legal
Plataforma per la Llengua y Acció Cultural de Menorca han animado a la ciudadanía a presentar alegaciones utilizando los modelos facilitados por ambas entidades. El plazo finaliza el 9 de febrero y el trámite debe realizarse mediante una instancia genérica con las alegaciones adjuntas.
Las entidades han advertido de que, si el Consell Insular de Menorca desestima las alegaciones, no descartan emprender acciones legales para frenar la modificación del Reglamento de Usos Lingüísticos.
