Los depósitos de recogida de ropa usada de Cáritas pueden ser un auténtico 'calvario' para los vecinos de la zona. Así lo ha definido un lector de Maó que ha enviado una fotografía para denunciar la situación que se genera.
Por un lado hay personas que rompen las bolsas en donde está recogida la ropa para quedarse con las prendas que les interesan y dejan el resto en el suelo. Esto es una demostración de incivismo de quienes se apropian de las piezas de tela que no les corresponden. Por el otro, el lector señala que si estos depósitos se vaciaran con mayor frecuencia sería más difçicil que se dieran episodios de incivismo.
El resultado final son acumulaciones excesivas de ropa en el exterior que afean el paisaje urbano.
