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¡Histórico! España se corona campeona del mundo y Menorca vibra en una noche mágica

El gol de Ferran Torres desata la locura en una Plaza Esplanada ababarrotada gracias a la pantalla gigante del Ayuntamiento y Fibralink.

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Locura en Maó en la celebración del Mundial ganado por España. (Fotos: TOLO MERCADAL)

El fútbol ha vuelto a hacer historia, y Menorca ha sido testigo directo de la gloria. En una final de infarto, la Selección Española se ha proclamado campeona del mundo tras derrotar a Argentina por un agónico pero glorioso 1-0. Un gol de Ferran Torres que ya forma parte de la leyenda del deporte rey y que desató la locura colectiva a miles de kilómetros del terreno de juego, concretamente en el corazón de Maó.


La Plaza Esplanada, el epicentro de la ilusión

Desde horas antes del pitido inicial, la Plaza Esplanada de Maó ya presentaba un aspecto espectacular. Camisetas rojas, banderas al viento, bufandas y caras pintadas teñían el lugar de un ambiente festivo y lleno de nerviosismo.

La ocasión lo merecía: el Ayuntamiento de Maó, en colaboración con la empresa Fibralink, instaló una pantalla gigante de última generación para que nadie se perdiera ni un solo detalle del encuentro. Y la respuesta de los menorquines fue unánime. Cientos de personas de todas las edades se concentraron en la plaza, convirtiéndola en un auténtico estadio al aire libre.


El zarpazo de Ferran Torres desata la locura

El partido fue una batalla táctica y física de una tensión insoportable. Frente a una Argentina combativa que no cedía un solo metro, España mantuvo la calma, fiel a su estilo de toque y paciencia. Cada aproximación al área rival se vivía en la Esplanada con respiración contenida, y cada parada de nuestro guardameta se celebraba como un gol.

Y entonces, llegó el momento cumbre. En la segunda mitad de la prórroga, tras una jugada hilvanada de forma magistral, Ferran Torres apareció en el área para definir con maestría y perforar la red albiceleste. El 1-0 subió al marcador y Maó saltó por los aires. Abrazos entre desconocidos, lágrimas de emoción y un grito unánime de "¡Gol!" retumbó en toda la ciudad.

Los últimos minutos fueron de infarto, con una Argentina volcada al ataque, pero la defensa española aguantó el tipo como un auténtico titán, haciendo valer el tanto del delantero valenciano.

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Redacción

Periodista de Menorca al Dia