El Hospital Mateu Orfila hace un promedio de mil intervenciones de cataratas cada año, siendo el procedimiento quirúrgico más frecuente de la cartera asistencial del centro. En concreto, estas operaciones representan el 96 % de la programación quirúrgica del Servicio de Oftalmología y el 20 % de la actividad global anual en los quirófanos del Hospital.
Para estas intervenciones de cataratas y otras cirugías oculares, como glaucomas y procedimientos de párpados, el Hospital cuenta con tecnología avanzada en 3D, gracias a la adquisición de un nuevo microscopio quirúrgico que permite un campo de visión más amplio y facilita la precisión y seguridad intraoperatoria. Este sistema permite operar mirando una pantalla de alta definición, en lugar de hacerlo a través de los oculares del microscopio tradicional, a la vez que aporta una gran magnificación y una alta definición de las estructuras oculares.
El doctor Carlos Pérez Mazuelos, jefe del Servicio de Oftalmología, ha explicado que «con el nuevo microscopio 3D, la visibilidad del equipo es mucho más amplia y permite a los ayudantes quirúrgicos ver la misma imagen que el cirujano. De esta manera, la enfermera asistente puede anticiparse a los pasos de la intervención, lo que aumenta la seguridad y la tranquilidad del paciente». También ha manifestado que «hemos mejorado la calidad y la atención en quirófano: la técnica se ha agilizado y el flujo de trabajo es más eficiente».
El doctor Pérez destaca el trabajo que lleva a cabo todo el equipo del quirófano de Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA), donde se llevan a cabo este tipo de procedimientos. En este sentido ha indicado que «hoy el paciente entra más tranquilo gracias al trabajo del anestesista y la enfermería en la fase de preparación: explican el proceso antes de quirófano y, durante la técnica, también vamos comunicando cada paso que vamos haciendo. Al terminar, el cirujano habla con cada paciente para explicar el procedimiento a realizar y explicar las pautas que debe seguir en casa».
La catarata es la opacidad progresiva del cristalino. Forma parte del envejecimiento ocular y es la principal causa de pérdida de visión reversible. Entre los factores de riesgo destacan la edad, la exposición prolongada a radiación ultravioleta, el tabaquismo, la diabetes, la alta miopía y el uso crónico de corticoides. En pacientes jóvenes pueden ser congénitas o traumáticas. La mayoría de los pacientes atendidos son mayores de 60 años; en ellos la cirugía ofrece altas tasas de éxito y mejora sustancial de la calidad de vida. Evitar el tabaco, protegerse de la radiación UV y controlar la diabetes ayudan a retrasar la progresión. No obstante, el tratamiento definitivo es la extracción del cristalino opaco y el implante de una lente intraocular artificial visual en una intervención cuya duración es de unos treinta minutos.
Avances en tratamientos con láser
El Servicio de Oftalmología también ha hecho avances en otros tratamientos gracias a la incorporación de nuevo aparataje tecnológico. Por una parte, cuenta con un equipo para hacer trabeculoplastias láser selectivas (SLT). Se trata de un tratamiento para el glaucoma, que reduce la presión intraocular, alternativo a la aplicación de gotas a diario y, por lo tanto, más cómodo para los pacientes y con muchas ventajas en su calidad de vida visual.
Por otra, la adquisición de un láser de campo amplio para el tratamiento de patologías como desgarros o desprendimientos de retina locales o para pacientes con trombosis ha acortado el tiempo del proceso de manera considerable, puesto que, con unas pocas pulsaciones, se consigue actuar en toda la zona a tratar. «Antes, tardábamos dos horas en lo que ahora podemos hacer en quince minutos. Hemos reducido tiempos, a la vez que los tratamientos son menos molestos para el paciente», asegura el jefe del Servicio.
Actividad
A lo largo de este año 2025, el Servicio de Oftalmología ha atendido 12.950 consultas (3.884 primeras visitas y 9.066, sucesivas) y ha llevado a cabo 4.528 pruebas oculares y 1.036 intervenciones quirúrgicas.
«La mayoría de la actividad del Servicio es de alta resolución, puesto que se procura concentrar en un mismo día la visita y la realización de las pruebas que pueda precisar el paciente, ya sea una prueba de campo visual, una tomografía, o una inyección intravítrea», explica el doctor Pérez.
