Los centros y profesionales del primer ciclo de educación infantil de Menorca, de 0 a 3 años, han alzado la voz para reclamar una revisión urgente del decreto que regula el sector y unas condiciones dignas que permitan mantener la calidad educativa en esta etapa.
Después de más de cuarenta años trabajando para construir una red de escuelas infantiles de calidad en la isla, las educadoras advierten de que la situación ha llegado “al límite”. Recuerdan que, durante décadas, los centros han apostado por la formación continua, la innovación pedagógica y el cumplimiento de las exigencias administrativas y educativas marcadas por las diferentes normativas, lo que ha permitido consolidar en Menorca un modelo "reconocido por las familias y por la sociedad".
Sin embargo, consideran que el decreto 0-3, que en su momento fue una herramienta fundamental para regular los centros y garantizar unos estándares de calidad, ha quedado agotado. Según denuncian, la sociedad, las necesidades de las familias y la realidad de las escuelas infantiles han evolucionado, pero la normativa no lo ha hecho al mismo ritmo.
Por ello, reclaman una revisión “urgente y profunda” del decreto que permita adaptarlo a las necesidades actuales del sector y garantizar la viabilidad de los centros sin renunciar a la calidad educativa.
Los centros señalan que esta situación se ha visto agravada especialmente por la implantación de la gratuidad del servicio. Aunque comparten el objetivo de facilitar el acceso a la educación infantil, denuncian que la medida no ha ido acompañada de los recursos suficientes para garantizar su sostenibilidad. Según afirman, la gratuidad ha llevado a los centros 0-3 al límite de su capacidad y cada vez resulta más difícil mantener la calidad educativa con las condiciones actuales.
Las profesionales aseguran que deben asumir una mayor carga administrativa, tareas impropias y exigencias cada vez más elevadas sin disponer de los recursos necesarios. La consecuencia, advierten, es que el modelo que durante décadas ha sido referente de calidad se encuentra ahora en riesgo.
Otro de los principales motivos de las movilizaciones es la situación laboral de las trabajadoras del sector. Los centros recuerdan que la mayoría de profesionales de las escuelas 0-3 de España se rigen actualmente por un convenio estatal que, a su juicio, no responde a la realidad ni a las necesidades del sector y mantiene unas condiciones laborales insuficientes para la responsabilidad educativa que asumen cada día.
Desde Menorca defienden la necesidad de crear un convenio autonómico propio para el sector 0-3 que permita dignificar la profesión, mejorar las condiciones laborales y adaptar la regulación a la realidad de las Illes Balears. Este convenio, según reclaman, debería incluir mejoras en las jornadas de trabajo, las condiciones salariales y el tiempo destinado a la coordinación, la preparación pedagógica y la formación continua.
Los centros insisten en que la educación de 0 a 3 años es una etapa esencial en el desarrollo de los niños y que no puede continuar sosteniéndose únicamente gracias al esfuerzo, la vocación y el compromiso de las profesionales.
Por todo ello, las movilizaciones convocadas tienen como objetivo reclamar a las administraciones competentes la revisión inmediata del decreto 0-3, la preservación de la calidad educativa que ha caracterizado al modelo menorquín y la creación de un convenio autonómico propio para el sector de la educación infantil.
