El puerto de Maó ha vivido este sábado una de esas jornadas que no pasan desapercibidas. Dos grandes cruceros, el MSC Opera y el Crystal Serenity, han coincidido en la rada mahonesa, ofreciendo una estampa espectacular que ha despertado la curiosidad y admiración tanto de los visitantes como de los residentes que paseaban por el puerto.
La llegada simultánea de ambos buques supone la llegada a la Isla de miles de turistas, ya que entre los dos pueden transportar más de 3.300 pasajeros en una sola escala, sin contar a los más de 1.300 tripulantes que viajan a bordo de ambas embarcaciones.
El de mayor capacidad es el MSC Opera, uno de los barcos clásicos de la flota de MSC Cruceros. Este elegante buque cuenta con 13 cubiertas y puede alojar a cerca de 2.600 pasajeros, además de varios centenares de tripulantes. A bordo ofrece una amplia variedad de servicios, entre ellos restaurantes de alta cocina, un teatro al estilo Broadway, zonas comerciales y espacios dedicados al bienestar y al spa.
Junto a él ha atracado el Crystal Serenity, considerado uno de los cruceros de ultra lujo más exclusivos del mundo. Tras una profunda remodelación, su capacidad quedó reducida a tan solo 740 pasajeros, atendidos por una tripulación de unas 650 personas, lo que le permite ofrecer uno de los ratios de servicio más elevados del sector. Entre sus singularidades destaca albergar la única sucursal del prestigioso restaurante Nobu en alta mar.
