Menorca sumará próximamente un nuevo proyecto cultural de proyección internacional con la creación de “La residencia en Casa Gràcia”, un programa artístico y literario impulsado por los artistas Rashid Johnson y Sheree Hovsepian que situará a Maó como espacio de referencia para la creación contemporánea.
La iniciativa ofrecerá a artistas visuales y escritores de Balears, de la península y de diferentes países del mundo un espacio de retiro creativo en pleno centro histórico de Maó, donde podrán desarrollar sus proyectos en un entorno marcado por la calma, el paisaje y el patrimonio de Menorca.
Un refugio creativo en el corazón de Maó
El programa nace con una filosofía muy concreta: ofrecer tiempo, silencio y espacio para la reflexión sin la presión de producir obras o realizar presentaciones públicas.
Las residencias serán autodirigidas y buscan convertir Menorca en un lugar de inspiración y diálogo interdisciplinar entre creadores.
El propio artista Rashid Johnson explicó que la Isla le ha proporcionado “una sensación de lentitud, claridad y apertura que permite que el pensamiento y la creatividad se expandan”.
Johnson conoció Menorca a través de su relación con Hauser & Wirth, la galería de arte instalada en la Illa del Rei desde 2021, y asegura que quedó profundamente marcado por “la belleza, la historia y el ritmo de la Isla”.
Cinco plazas al año para artistas y escritores
Cada año se ofrecerán cinco residencias: tres destinadas a artistas visuales, con estancias de hasta tres meses, y dos para escritores, que podrán permanecer hasta seis meses en Menorca.
Los residentes contarán además con el apoyo y conocimiento del equipo local de Hauser & Wirth Menorca.
Antes de la puesta en marcha oficial del programa en 2027, la residencia acogerá ya en otoño de 2026 al ganador de la beca artística del Institut Menorquí d’Estudis (IME), dentro de una colaboración que también cuenta con el apoyo de Es Baluard y Hauser & Wirth Menorca.
Inspiración en el patrimonio talayótico de Menorca
La artista Sheree Hovsepian destacó el impacto que le produce la atmósfera de Menorca y especialmente la presencia de los monumentos talayóticos repartidos por toda la Isla.
“Menorca tiene una forma tranquila pero profunda de ampliar el espacio interior y conectar la creatividad con algo personal y remoto”, afirmó.
La residencia quiere precisamente aprovechar esa conexión entre patrimonio, paisaje y creación artística para ofrecer un entorno de trabajo diferente al de las grandes ciudades.
Un edificio histórico rehabilitado
Casa Gràcia estará ubicada en una tranquila zona residencial del centro de Maó y contará con un taller de 300 metros cuadrados, estudio y uno de los jardines privados más grandes del casco urbano.
El edificio, construido en 1860, ha sido rehabilitado por los estudios Laplace y los arquitectos menorquines Maimó&Brosa, combinando elementos tradicionales menorquines con diseño contemporáneo.
El espacio ha sido concebido como una residencia artística atemporal que mezcla la herencia arquitectónica de Menorca con un ambiente moderno pensado para favorecer la creatividad y la reflexión.
