Recordar que la pesca recreativa es una práctica cultural extendida en la isla y que si se cumple su regulación, puede ser del todo compatible con la conservación de los recursos pesqueros. Sin embargo, el ansia y expectativas de algunos pescadores de obtener unos recursos económicos extras de forma irregular es lo que puede llevar a la práctica abusiva y repercutir en todo el sector pesquero. El Consell Insular quiere recordar que la responsabilidad del comercio ilegal recae tanto con el que vende como con el que compra.
Las organizaciones profesionales pesqueras a través de las cofradías de pescadores, así como las entidades asociativas que representan a los sectores recreativos de pesca (Todos Pescamar) y de pesca submarina (AMESUB), han reiterado en varias ocasiones al Consell Insular que haga esfuerzos para combatir estas prácticas de comercio ilegal, ya que van en perjuicio de todo el sector, tanto recreativo como profesional.
