Al llegar los efectivos de rescate intentaron abrir las puertas con las llaves, pero no se logró nada. Esto obligó a los bomberos a subir al piso superior y deslizarse hasta el techo del ascensor. Una vez allí lograron desbloquear las puertas y la familia pudo salir por fin con el pequeño.
Aunque no hubo ningún herido las personas atrapadas sufrieron la lógica ansiedad de la situación y síntomas de ahogo por estar tanto tiempo encerrados.
(Fotos: Joan Torres)
