El problema de la venta ambulante ilegal en las playas de Ciutadella se agrava cada día que pasa. Las incautaciones por parte de la Policía Local no cesan, pero parece que no es suficiente. No hay día sin que las notificaciones de servicios de los agentes municipales incluyan, como mínimo una aprehensión de productos que se venden en las playas de forma ambulante por parte de personas sin licencia. Pero el problema persiste.
Desde el Consistorio se reconoce que la situación va a más porque los vendedores cada vez están más organizados. Por ello y mientras se mantiene la política de incautaciones, se pide a la población que colabore no comprando estos productos, principalmente frutas exóticas como cocos y piñas.
Oriol Baradad, como concejal responsable de Policía Local, advierte que las frutas que se venden no llevan ningún control sanitario por lo que suponen un riesgo para quienes las consumen. "Algunas de ellas las esconden en zulos cavados en tierra por lo que nadie sabe si están en condiciones. Comérselas puede suponer un riesgo para la salud".
El regidor señala que todos los alimentos que se incautan pasan una inspección sanitaria y, si se declaran aptos para el consumo, se envían a entidades benéficas para su distribución.
