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“Ni mens sana ni corpore sano”

Un artículo de José A. García Bustos

Personal sanitario del Mateu Orfila.
Personal sanitario del Mateu Orfila.

Si alguien sabe de urgencias es el 061 que gestiona las emergencias sanitarias en las Comunidades Autónomas. Es el BigData de los colapsos. Tiene todos los datos de los servicios que se solicitan de urgencia. Según el Director Médico del 061 de Baleares, en declaraciones al diario Última Hora, en esta Comunidad han tenido lugar un 20% más de infartos, un 11% más de ictus y un 65% más de muertes súbitas respecto a los últimos años.

Son datos que ponen los pelos de punta pero, sobre todo, el de un escalofriante 65% más de muertes súbitas. Quedaron atrás los tiempos en los que la muerte súbita estaba relacionada con bebés.

Pero ¿qué es la muerte súbita? Según el portal web fundaciondelcorazon.com, la muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una parada cardiaca en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. Otra vez los corazones.

Pero eso no solo ocurre aquí. Cada semana aparecen nuevos y preocupantes datos. La semana pasada: un muerto y quince heridos en la Media Maratón de Brooklyn (CNN). En una media maratón. Pero la culpa es de la humedad, dicen.

Algo está pasando con los corazones de la gente. Deportistas de élite y personas de a pie están sufriendo achaques a lo Kun Agüero. Hasta este, hasta hace poco tiempo, deportista de élite, tiene sus sospechas de su repentina y forzosa retirada. O es la vacuna que antes recomendaba poner o es la Covid. No parará hasta descubrirlo, según dice.

El caso es que los corazones se debilitan. Las razones que se argumentan son variopintas y, a veces, esperpénticas. Para algunos es culpa del cambio climático. No vale reír, el tema es serio. Por culpa del cambio climático los corazones colapsan.

Para otros, la miocarditis carece de importancia y se cura (portada del diario ABC hace unos meses) y para algunos denostados doctores, esto es lo que avisaron que iba a pasar tras someter al cuerpo de manera repetida a unas inoculaciones basadas en una técnica experimental. Un premio Nobel de Medicina recién fallecido y el inventor de esa técnica lo avisaron. Fueron menospreciados y sufrieron el castigo más severo de los tiempos que vivimos: fueron silenciados en Twitter.

Todo eso sobre el cuerpo. Si nos centramos en la mente, no estamos mucho mejor. Con 3.941 suicidios en España en el año 2020, nos encontramos con la cifra más alta de la Historia. El doble que la de los años 80 y mucho más que las de las décadas 60 y 70 del siglo pasado. En estos años rondaban los 1.500 suicidios anuales. La cifra de 2.000 se alcanzó en 1983 y ha ido in crescendo. La de los 3.000 se alcanzó en 1993 y ahora estamos a punto de llegar a los 4.000. Algo está pasando con nuestras mentes. Y con nuestros corazones.

La revista The Lancet publicó resultados tras un estudio realizado en 204 países, arrojando cifras estremecedoras: Los casos de depresión severa tras el impacto de la Covid-19 aumentaron en 53 millones y los de ansiedad en 76 millones en el año 2020.

Según la OMS, en el primer año de la pandemia por COVID-19, la prevalencia mundial de la ansiedad y la depresión aumentó un 25%.

Parece que no tenemos ni mens sana ni corpore sano. Nos estamos debilitando. Seamos conscientes. Estamos entrando en una espiral de sobrecarga de trabajo, estrés y debilitamiento del sistema inmunitario que nos está erosionando la salud. Por si fuera poco, el entorno económico no acompaña.

Soy el primero que necesito autodisciplina con mi mente y con mi cuerpo. Por eso, omitiré darles consejos que les ayuden. Pero escuchen a los que saben sobre el cuidado del cuerpo, la mente y las emociones. Las emociones y las energías son las grandes olvidadas. Sobre el cuidado de su economía, ya les he dado algunas recomendaciones en el pasado. Espero que les hayan servido.

Prepárense porque lo que viene no parece que sea mejor. Un Gran Reseteo y una Agenda 2030, un inminente colapso alimentario según The Economist, vocero de las élites. La inflación por las nubes y la producción estancada abriendo las puertas a la temida estanflación. Y los monos tocando las narices.

Y todo este mambo nos coge con el corazón, el sistema inmunitario y el mental, debilitados.

No hagan caso a nadie, solo a su interior. Los que dicen cuidar de nosotros no nos cuentan la verdad. “No vas a coger Covid si te vacunas”, dijo Biden. “Si estás vacunado nunca te hospitalizarás, no irás a la UCI y no morirás”, afirmó también Biden. “Estas vacunas son altamente efectivas”, dijo Fauci. “Las vacunas te protegen y evitan la transmisión a los demás”, dijo Bill Gates.

Sigan los dictados del corazón y los de la mente. Pero para eso hay que tenerlos sanos. Se me ocurren unos consejos que alegran el corazón y la mente. Y, encima, son gratis. Queden frecuentemente con amigos; rían y den abrazos. Sobre todo, rían. Rían mucho. No hay mayor terapia antiestrés. Visiten a sus mayores y pasen tiempo con su familia. Sobre todo con hijos. Recuérdenles que les quieren o, al menos, háganlos sentir importantes en sus vidas. Y no vean tanto tiempo la televisión.

He dicho que no iba a dar consejos. Lo siento, no he podido evitarlo. Es mi grano de arena para frenar esa tendencia negativa que siguen nuestras mentes y nuestros corazones.


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