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¿Podrían cambiar las fiestas patronales en el futuro por culpa del cambio climático?

Si, como dicen los modelos meteorológicos, cada vez vamos a tener veranos más cálidos, ¿se podrían hacer los jaleos en un momento del día donde no pegue fuerte el sol?

¿Jaleos a pleno sol o a la sombra?
¿Jaleos a pleno sol o a la sombra?
Foto: Menorcaaldia.com

El calor y las fiestas patronales de Menorca siempre han ido de la mano. Desde el solsticio de verano (San Juan) hasta la última de las celebraciones a las puertas del otoño, caballos, jinetes y público han asumido que el calor es un elemento presente en las celebraciones. Los caballos salen a la plaza, la gente salta y baila y no parece importarle el engorro de sudar. Eso es inherente a las fiestas en pleno verano menorquín.

Los servicios de asistencia sanitaria siempre han advertido de que uno de los mayores peligros de estos festejos no reside en los caballos en sí mismos. El mayor peligro es que si hace mucho calor aumenta el número de atenciones médicas derivadas de golpes de calor o de comas etílicos. Cuando tenemos calor tendemos a beber para hidratarnos y, si no somos conscientes de que el agua quita la sed y el alcohol tiene un efecto contrario, acabamos sufriendo problemas de salud que van más allá de una simple borrachera.

Ahora, que estamos constatando récord tras récord en cuestión de temperaturas altas, entendemos que el cambio climático sigue su curso y que estamos en una dinámica que podría hacer habitual los veranos de calor extremo. ¿Cómo encajan las fiestas en este panorama?
Los caixers (jinetes) van vestidos con trajes oscuros. Los caballos hacen un ejercicio físico importante durante el tiempo que están en la plaza, el público es el que más tiempo está bajo el sol de estos espacios abiertos, la mayoría de veces muy concurridos y que son el caldo perfecto para sufrir las condiciones de temperaturas que pueden superar los 35 grados.

¿Cómo evitar poner en riesgo la salud de las personas o de los animales sin dejar de celebrar las fiestas? La solución podría ser mucho más sencilla de lo que parece y algunas voces ya lo están proponiendo; cambiar los horarios y el orden de la celebración de los festejos. Eso significaría que el segundo día de las fiestas (diumenge de sa festa) habría que pasar el jaleo a un horario que fuera más temprano por la mañana o más tarde por la noche, de manera de eludir las horas de mayor insolación y, por tanto, de temperatura.

Algunos ayuntamientos ya se han adelantado y han tomado otras medidas para que sus festejos sean más llevaderos. En el caso de Es Migjorn Gran instalaron unas velas en el centro de la población para ofrecer sombra. Esto ayuda a evitar la insolación directa. No todos los pueblos de Menorca pueden hacerlo, más bien son pocas las plazas que tengan las condiciones adecuadas.
¿Podrá hacerse así ya el año que viene?


Comment

  1. … lo que cambiará en un futuro en las fiestas patronales es que ya nadie acudirá a las misas ni completes en honor a ningún santo… porque se habrán dado cuenta que finalmente las celebraciones son para los habitantes del municipio, y no para dorarle la píldora a la iglesia de turno…

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