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Dudas al interpretar el primer trimestre escolar con los nuevos criterios de evaluación

Los padres echan de menos las notas de toda la vida

Las nuevas notas no se acaban de entender
Las nuevas notas no se acaban de entender
Foto: Pixabay

Pero, ¿ha aprobado mi hijo o no? Es la pregunta que más padres y madres menorquines hacen en el que ha sido el primer trimestre con los nuevos criterios de evaluación. Un embrollo y un reto para los docentes, un asunto en el que los padres aún no se acostumbran y algunos critican abiertamente y un foco de formación contínua por parte de la Conselleria de Educación.

Los profesores se han visto inmersos en una montaña de informes que suponen más trabajo y que supone un excesivo papeleo, según han criticado algunos docentes y, en cierta forma, lo justifican por el menor tiempo que les queda para la labor docente. Con la LOMLOE, las evaluaciones son personalizadas y cuantitativas sobre el talento y cualidades de cada alumno. Añaden el esfuerzo que ha hecho y continúa haciendo el profesorado por adaptarse a las exigencias de la nueva ley. La enseñanza por proyectos se implementa ahora y supone un cambio muy grande y en poco tiempo.

Hemos pasado el primer trimestre y los nuevos boletines ya no contemplan notas numéricas de 0 a 10 sino valoraciones desde el tipo de progreso (bueno, regular o inadecuado) equivalente a los insuficiente, suficiente, notable, sobresaliente o excelente, además de las cualitativas para desarrollar y poner en valor el talento y cualidades de cada alumno, para que las familias sepan el nivel y trayectoria de sus hijos.

Es el nuevo paradigma de la educación donde no se valoran tanto los conocimientos como las competencias y habilidades en el aprendizaje, la responsabilidad personal, la resolución creativa y el trabajo en equipo. Algunos profesores se quejan de que les ha generado cierta ansiedad porque apenas han contado con tiempo para preparalos.

El código de colores (como un semáforo) puede ayudar. O no. El verde equivale a un progreso adecuado; el amarillo, a regular y el rojo, a inadecuado.
Es probable que acabemos acostumbrándonos pero, de momento, muchos padres aún no tiene claro si felicitar o no a sus hijos por las no-notas que han traído.


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