En un suceso que entonces causó un gran revuelo, y que se conoce también popularmente como ‘el de las tres Margaritas’, unos oficiales ingleses, de noche, escalaron los muros del convento de Santa Clara de Ciutadella y acabaron por fugarse con tres de las monjas del monasterio, las tres de nombre Margarita. Protegidas por el gobernador Blakeney, incluso se fueron de la isla y dos de ellas se casaron con los militares, mientras que la otra, al parecer, se quedó soltera.
