La decisión obedece a que el centro penitenciario tiene la potestad para decidir la clasificación d esus internos sin perjuicio de lo que dicten los jueces de vigilancia. En este caso las autoridades han tenido en cuenta aspectos como su buena conducta, que es su primera condena, que ya ha cumplido un tercio de la misma y que tiene la posibilidad de trabajar fuera de la prisión.
Cabe recordar que el expresidente del PP balear y del Govern aún tiene numerosas causas pendientes con la justicia por el caso Palma Arena, entre otros.
