Eva Remolina/AMIC
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el envejecimiento saludable consiste en desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. Esto incluye la salud física, mental y social. No se trata de evitar completamente las enfermedades, sino de conservar la autonomía, la movilidad, la capacidad de decisión y las relaciones sociales.
1. Alimentación equilibrada
Una dieta variada y rica en nutrientes es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes u osteoporosis. El patrón de la Dieta Mediterránea es uno de los más recomendados:
- Fruta y verdura diarias.
- Legumbres y cereales integrales.
- Pescado azul y frutos secos.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Consumo moderado de carne roja y productos procesados.
2. Actividad física regular
El movimiento es clave para conservar la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad. No es necesario realizar ejercicios de alta intensidad; caminar cada día, nadar, practicar yoga o realizar ejercicios de fuerza adaptados ya ofrece grandes beneficios. La actividad física:
- Reduce el riesgo de enfermedades crónicas.
- Mejora el estado de ánimo.
- Ayuda a prevenir la pérdida muscular.
- Favorece un mejor descanso.
3. Salud mental y emocional
Envejecer también implica adaptarse a cambios vitales: jubilación, cambios familiares o pérdidas. Mantener una buena salud mental es esencial. Para ello, es necesario:
- Estimular el cerebro con lectura, juegos o aprendizaje continuo.
- Mantener relaciones sociales activas.
- Pedir apoyo profesional si es necesario.
4. Prevención y revisiones médicas
Realizar controles periódicos permite detectar precozmente posibles problemas de salud. Vacunaciones, revisiones cardiovasculares, control de la presión arterial y de la densidad ósea forman parte de una estrategia preventiva. La prevención es una herramienta poderosa para mantener la independencia durante más tiempo.
5. Descanso y calidad del sueño
Dormir bien contribuye a la recuperación física y mental. Con la edad pueden aparecer alteraciones del sueño, pero mantener rutinas regulares y evitar estimulantes por la noche puede ayudar a mejorarlo.
