Las fiestas de Sant Antoni de Fornells calientan motores de cara a este fin de semana tras el arranque del calendario festivo en Es Mercadal. Marc Riera, que ejerce por segundo año consecutivo como Caixer Casat completando así su bienio, ultima estos días los preparativos logísticos y el cuidado de los caballos para encarar unas celebraciones emblemáticas por su estrecha vinculación con el mar.
Riera, que montó el pasado fin de semana en las fiestas de Es Mercadal en medio de intensas jornadas de calor, encara la cita de Fornells con optimismo y sin dar excesiva importancia a la previsión meteorológica. Según ha explicado, una de las grandes ventajas de la plaza de Fornells es su proximidad al litoral, lo que suele aportar brisa y un ambiente más llevadero para los participantes y el público durante el jaleo.
Dos décadas de trayectoria y evolución de la fiesta
Con casi veinte años de experiencia como caixer desde sus inicios en 2006, solo interrumpidos por la pandemia,, Riera ha sido testigo de la evolución de las fiestas patronales. A lo largo de este tiempo, destaca la progresiva clarificación y actualización de los protocolos festivos, lo que ha permitido regular la participación a un tope de unos cincuenta caballos y lograr que la ciudadanía respete y conozca cada vez mejor todos los actos del programa, más allá del tradicional jaleo.
Asimismo, el Caixer Casat ha puesto en valor el complejo trabajo de preparación logística que rodea a cada participante: desde los entrenamientos previos hasta el transporte en remolque, el acicalado de los animales y el apoyo indispensable de los ayudantes durante las jornadas festivas.
