Tras acompañar el arranque del calendario festivo en Es Mercadal de forma tranquila y como espectadora, Maria del Mar Triay ya tiene la mirada puesta en las fiestas de Sant Antoni de Fornells. Triay encara su segundo año consecutivo ejerciendo el cargo de Caixera Batlessa, una responsabilidad que afronta entre la emoción y los nervios propios de las jornadas previas a los días grandes del municipio.
Su designación el pasado año marcó un hito en el marco de la normativa festiva de Fornells. Al no contar el núcleo con un ayuntamiento propio ni la figura de un alcalde pedáneo, los protocolos locales establecen que el cargo de Caixer Batle o Caixera Batlessa debe recaer en un concejal del consistorio o bien en un miembro de la junta local. Triay se convirtió así en la primera persona en asumir esta representación institucional sin ostentar un cargo político directo, una experiencia que califica de muy gratificante a pesar de la visibilidad y la responsabilidad añadidas que comporta.
Preparación de los caballos y previsión del calor
A escasos días de que arranquen los actos principales, la Caixera Batlessa compagina los últimos detalles organizativos con la preparación física de las monturas. Triay ha explicado que este año monta un caballo diferente respecto al ejercicio anterior, por lo que ha dedicado los últimos meses a un entrenamiento continuo en la pista para poner a punto las vueltas y los botes.
Tras el esfuerzo realizado por los animales durante las celebraciones de Es Mercadal, la planificación contempla apenas dos sesiones más de entrenamiento suave antes de los días centrales para garantizar el descanso de las monturas. Respecto a las condiciones meteorológicas, Triay confía en que las tardes de Fornells ayuden a suavizar las temperaturas durante el jaleo del sábado, mientras que la junta de protocolos velará por aplicar las medidas necesarias el domingo en caso de que apriete el calor en las horas centrales.
