El Govern de las Illes Balears ha iniciado esta semana las primeras formaciones para el uso del exoesqueleto pediátrico, un innovador robot de rehabilitación destinado a niños con discapacidad motora grave. En esta primera fase, un total de 10 fisioterapeutas especializados han recibido la formación necesaria para aplicar esta tecnología en tratamientos de atención temprana.
Las sesiones formativas, coordinadas por el Servicio de Valoración y Atención Temprana (SVAP), están dirigidas a profesionales tanto del propio servicio como de ocho entidades sociales: Amadip Esment, Aproscom, Asnimo, Aspace, Ceatte, Mater, Joan XXIII y Nemo. Estos profesionales podrán, a su vez, formar a otros técnicos si el programa lo requiere, garantizando así su expansión progresiva.
La formación se está llevando a cabo con niños y niñas de entre 3 y 10 años que presentan parálisis cerebral infantil (PCI) y atrofia muscular espinal (AME). Los menores han sido previamente valorados por médicos rehabilitadores del Servicio de Salud y por fisioterapeutas especializados del Área de Servicios Sociales, asegurando que cumplen los criterios necesarios para beneficiarse de este tipo de rehabilitación robótica avanzada.
Baleares, pionera en atención sociosanitaria integrada
El proyecto del exoesqueleto pediátrico es una iniciativa conjunta de la Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia y del Servicio de Salud, lo que convierte a Baleares en la primera comunidad autónoma en integrar esta tecnología dentro de un modelo de atención coordinada entre los servicios sanitarios y sociales.
Durante los primeros días de formación, representantes de ambas administraciones han visitado las sesiones, entre ellas la directora general de Atención a la Dependencia y Personas con Discapacidad, María Castro, y la subdirectora de Atención a la Cronicidad, Coordinación Sociosanitaria y Enfermedades Poco Frecuentes, Estefanía Serratusell.
El exoesqueleto pediátrico es un robot diseñado específicamente para la rehabilitación de la marcha en niños, como complemento a las terapias convencionales, tales como el entrenamiento físico o la cirugía ortopédica. Su uso permite reforzar la musculatura, mejorar la eficiencia y la autonomía en la marcha y retrasar complicaciones derivadas de la inmovilización prolongada.
Está previsto que este programa beneficie cada año a entre 50 y 70 menores en las Islas Baleares. El proyecto está financiado por el Servicio de Salud del Govern con fondos europeos Next Generation EU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
