El proceso de recuperación y puesta a punto del Aeródromo de Menorca ha dado un paso decisivo. El presidente del Consell Insular, Adolfo Vilafranca, ha visitado las instalaciones tras finalizar una ambiciosa campaña de limpieza que ha permitido extraer y gestionar un total de 6.970 kilogramos de residuos acumulados durante años. Entre los restos eliminados destacan, por su volumen y peligrosidad, 2.750 kg de neumáticos, 900 kg de amianto, 2.620 kg de residuos voluminosos, 700 kg de hierro y 26 kg de envases de plástico contaminados.
La intervención, que ha contado con un presupuesto de 17.986 euros, se ha centrado en puntos críticos de la infraestructura como las cuevas hangares, el túnel del refugio antiaéreo y el entorno del antiguo edificio del VOR. Todos los materiales han sido ya trasladados a plantas de tratamiento autorizadas para su correcta eliminación.
Una propiedad estratégica para los menorquines
Esta actuación de limpieza se produce tras la adquisición formal del aeródromo por parte del Consell Insular el pasado mes de abril de 2025. La compra al Ministerio de Defensa supuso una inversión de 2,95 millones de euros, financiados íntegramente a través de los fondos europeos Next Generation.
Vilafranca, que estuvo acompañado en su visita por la directora insular de Promoción Turística, Juana Mari Pons, y el conseller de Cultura y Deportes, Joan Pons Torres, calificó la propiedad de "estratégica e histórica". Con esta operación, el Consell garantiza que los 746.451 metros cuadrados que ocupa la instalación entre los municipios de Maó y Sant Lluís permanezcan en manos públicas y formen parte del patrimonio insular.
Valor histórico y futuro de la instalación
Más allá de la mejora ambiental, la retirada de estos residuos permite poner en valor el patrimonio histórico del aeródromo de Sant Lluís, pieza clave durante la Guerra Civil española. El recinto conserva elementos singulares de ingeniería militar, como sus túneles subterráneos, además de albergar diversas avionetas históricas vinculadas al Aeroclub de Menorca, entidad que actualmente gestiona la actividad de la instalación.
Esta limpieza supone el punto de partida para una nueva etapa de ordenación de la infraestructura, que aspira a consolidarse como un activo no solo para la aviación general y deportiva, sino también como un punto de interés cultural para residentes y visitantes.
