El Ayuntamiento de Sant Lluís ha decidido dar un paso al frente frente a la sequía y aplicar las primeras restricciones al consumo de agua después de que las reservas hídricas de Menorca hayan vuelto a alcanzar niveles mínimos históricos.
La Comisión Municipal de Sequía, reunida este miércoles en el Consistorio, ha acordado una batería de medidas para reducir el consumo de agua ante la situación de prealerta que atraviesa la isla. Según los últimos datos disponibles, al cierre del mes de junio las reservas de agua se situaban en solo un 34% de su capacidad, igualando el mínimo histórico registrado en agosto del año pasado.
Primeras restricciones
Las medidas aprobadas serán publicadas en un decreto de Alcaldía durante los próximos días y también se difundirán a través de la página web municipal.
Entre las principales restricciones destacan:
- Prohibición de regar céspedes, tanto públicos como privados.
- Prohibición de lavar vehículos y embarcaciones con mangueras a presión o en túneles de lavado.
- Solicitud a los propietarios de pozos para que reduzcan en un 20% las extracciones de agua.
Podrían llegar nuevas limitaciones
Desde el Ayuntamiento advierten de que estas son únicamente las primeras actuaciones y que la evolución de la sequía determinará si es necesario adoptar medidas más severas.
El Consistorio permanecerá pendiente de los datos correspondientes al mes de julio y no descarta ampliar y endurecer las restricciones si las reservas continúan disminuyendo.
La situación vuelve a poner de manifiesto la delicada situación hídrica que atraviesa Menorca, especialmente en pleno verano, cuando el aumento de población y el consumo elevan la presión sobre los acuíferos de la isla.
