Aldesa reafirma su compromiso con la gestión responsable de infraestructuras al mantener la calificación más alta en el índice de sostenibilidad GRESB, otorgada a su concesión mexicana, CAS, que además se consolida como referente del sector viario en Latinoamérica y el Caribe.
Participar en GRESB (Global Real Estate Sustainability Benchmark) supone para Aldesa adherirse al estándar internacional de referencia para inversores institucionales que evalúan el desempeño ambiental, social y de gobernanza de activos de infraestructuras y bienes inmuebles en todo el mundo. Este ejercicio de transparencia y comparación resulta exigente frente a cientos de entidades del sector.
Movida por un impulso de mejora continua, Concesionaria de Autopistas del Sureste (CAS) ha vuelto a situarse entre los proyectos de infraestructura mejor valorados del continente. Aldesa es accionista de referencia de CAS desde 2007, junto a su socio AINDA Energía & Infraestructura, pionero en inversión responsable en la región.
Chiapas, el escenario del liderazgo de Aldesa en GRESB
CAS es responsable de la operación y el mantenimiento de las autopistas Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de las Casas, de 46,5 kilómetros, y Arriaga-Ocozocoautla, de 93 kilómetros, ambas en el estado mexicano de Chiapas. Por estas vías circulan cada año en torno a 12 millones de vehículos, lo que convierte a la concesión en una de las principales arterias de conexión del territorio.
En la edición 2025 del índice, la Concesionaria consolidó su liderazgo al obtener, por tercer año consecutivo, una puntuación de 100 sobre 100, la calificación máxima que otorga el informe, y alcanzó por cuarto año consecutivo el distintivo GRESB 5 Estrellas, reservado a los participantes con mejor desempeño global.
Liderazgo consolidado en las clasificaciones regionales
El resultado sitúa de nuevo a CAS como referente del sector en el continente: la Concesionaria mantiene el primer puesto en el sector de mantenimiento y operación de autopistas en Latinoamérica y el Caribe (1 de 12), el primer lugar en el sector privado de transporte en América (1 de 7) y el primer puesto en el ranking GRESB del sector de transporte para empresas carreteras de la región (1 de 28).
Dicha continuidad tiene un peso especial en un estándar que compara a cientos de activos de infraestructura de distintos países y sectores cada año. Mantenerse en el grupo de líderes exige renovar cada edición evidencias de gestión ambiental, políticas sociales y mecanismos de gobernanza, en lugar de apoyarse en un resultado puntual.
Un modelo de sostenibilidad verificado sobre el terreno: Ecosistema CAS
El resultado en GRESB no surge de forma aislada, sino que se apoya en un programa de sostenibilidad que CAS despliega de forma ininterrumpida desde 2010 en su zona de influencia. La Concesionaria mantiene un vivero forestal propio en Jiquipilas, operativo desde 2012 y con capacidad de producir 35.000 plantas al año, que ha permitido reforestar 221.904 metros cuadrados a lo largo de más de 40 km del derecho de vía de sus autopistas y fijar 3.882 toneladas de CO₂. A esta labor se suman 81.060 plantas donadas a 12 municipios de Chiapas, 7.111 alumnos formados en 118 escuelas primarias a través de charlas de concienciación ambiental, social y de gobernanza, y cerca de 60 toneladas de materiales reciclados que han beneficiado directamente a más de 13.000 personas a través de programas sociales.
Todos estos indicadores cuentan con verificación externa anual bajo los estándares internacionales ISO 14064 e ISAE 3000, y se reportan conforme a los marcos GRI y SASB, lo que dota de trazabilidad y solidez a la información que sustenta la posición de CAS en el índice GRESB. Además, en su último ejercicio verificado, CAS registró cero incidentes de no conformidad ambiental, cero incidentes de corrupción y cero incumplimientos legales.
Un reconocimiento que se suma a otros distintivos de sostenibilidad de Grupo Aldesa
Junto al desempeño en GRESB, CAS ha revalidado el distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía. Ese reconocimiento evalúa el compromiso ético, social y ambiental de la compañía frente a un universo de más de 900 entidades acreditadas en México.
CAS mantiene, además, su adhesión a los Principios de Ecuador y a la Carta de la Tierra desde 2021, y cuenta con la certificación EDGE Advanced en tres de sus casetas de cobro y en las oficinas administrativas.
Aldesa, por su parte, es socia del Pacto Mundial de Naciones Unidas desde 2015, participando anualmente en distintos programas de la iniciativa, mientras que Marina Salinas de Torrevieja, puerto deportivo del Grupo, renueva cada año el distintivo Bandera Azul. A ello se suman las certificaciones ISO 9001, 14001 y 45001, vigentes en el conjunto de Grupo Aldesa. Estos reconocimientos convergen en una misma dirección, la de una gestión de infraestructuras cada vez más apoyada en criterios verificados por estándares externos independientes, un factor que gana peso entre inversores y socios institucionales del sector concesional.
