Eva Remolina/AMIC
Cuando pensamos en bebidas, a menudo nos vienen a la cabeza cosas bastante habituales: café, té, zumos o refrescos. Pero en todo el mundo hay bebidas tradicionales que, vistas desde fuera, pueden resultar como mínimo sorprendentes. Algunas llevan ingredientes poco comunes, otras tienen procesos curiosos, y hay algunas que directamente desafían lo que entendemos como "normal".
Aquí tienes algunas de las más peculiares que hemos encontrado:
Kumis (Asia Central) El kumis es una bebida fermentada hecha con leche de yegua. Es tradicional en países como Mongolia o Kazajistán. Tiene un gusto ácido y ligeramente alcohólico, fruto de la fermentación natural. Para las culturas nómadas, no es una curiosidad, sino una bebida de toda la vida, asociada a la supervivencia y a la tradición.
Té de mantequilla (Tíbet) En el Tíbet, el té no se toma como lo conocemos habitualmente. El té de mantequilla se prepara con té negro, mantequilla de yak y sal. Sí, sal. El resultado es una bebida espesa, nutritiva e ideal para combatir el frío del Himalaya. Puede sorprender al principio, pero forma parte esencial de la vida cotidiana.
Ayran (Turquía y Oriente Medio) El ayran es una mezcla de yogur, agua y sal. Se sirve muy frío y es muy refrescante, especialmente en zonas cálidas. Aunque pueda parecer extraño mezclar yogur con sal, es una bebida muy popular y fácil de encontrar en muchos países de la región.
Chicha (América del Sur) La chicha es una bebida tradicional que varía según el país, pero en algunos casos se hace a partir de maíz fermentado. En versiones más antiguas, el proceso de fermentación podía ser bastante artesanal e incluso incluir métodos que hoy nos parecerían poco habituales. Tiene un papel importante en muchas comunidades indígenas y a menudo se consume en celebraciones.
Kvass (Europa del Este) El kvass es una bebida fermentada hecha tradicionalmente con pan de centeno. Tiene un gusto ligeramente dulce y ácido, y un bajo contenido alcohólico. Es muy popular en países como Rusia o Ucrania, y es una manera curiosa de aprovechar el pan antiguo.
Como hemos visto, lo que para unos puede parecer extraño, para otros es completamente normal. Estas bebidas no solo responden a gustos diferentes, sino también a factores como el clima, los ingredientes disponibles y la historia de cada lugar. Al final, probarlas (si se tiene ocasión) es una manera más de entender cómo vive y se desarrolla cada cultura. Y quién sabe… quizás alguna de estas bebidas sorprenda más de lo que uno esperaba.
