Hoy es un día de doble celebración en Maó. Francisca Coll Portella, conocida y querida por todos en el mundo cultural como Doña Paquita, cumple hoy 99 años. Coincidiendo con este aniversario, la Fundación Teatre Principal de Maó (FTPM) ha anunciado que le otorgará la distinción excepcional de ‘Espectadora de Honor’, un reconocimiento creado específicamente para poner en valor su vínculo vital con el teatro de ópera más antiguo de España.
El homenaje oficial tendrá lugar este jueves, 9 de abril, a las 20:30 h, justo antes del inicio del concierto Pa de la artista menorquina Anna Ferrer.
Noventa años de pasión por la cultura
La trayectoria de Doña Paquita (Maó, 1927) es, en realidad, la crónica viva del Teatre Principal. Con más de noventa años como espectadora fiel, ha sido testigo de cientos de representaciones, óperas y conciertos, convirtiéndose en un referente de la historia del coliseo.
El Patronato de la FTPM, a propuesta de la directora-gerente Nieves Portas, aprobó esta mención el pasado mes de diciembre basándose en una "fidelidad ejemplar". Más allá de ser la espectadora de mayor edad que acude habitualmente a la programación, el Teatro ha querido destacar su entusiasmo, alegría y el trato siempre afectuoso y respetuoso que brinda a todo el personal de la casa en cada una de sus visitas.
Una distinción con arte menorquín
El acto de entrega estará encabezado por el presidente de la Fundación y alcalde de Maó, Héctor Pons, y la directora Nieves Portas. Como símbolo de este honor, Doña Paquita recibirá un obsequio cargado de significado: una réplica en miniatura de la escultura Talía.
Esta pieza está inspirada en la obra original del artista ciutadellenc Matías Quetglas que preside la fachada del teatro desde su reapertura en 2001, y ha sido realizada para la ocasión por la artista menorquina Marga de la Llana.
Con este gesto, el Teatre Principal de Maó no solo premia la longevidad, sino que celebra la figura de una mujer que ha hecho de la butaca del teatro su segundo hogar, demostrando que el amor por el arte no entiende de edades.
