Los clientes del Restaurante Miramar de Cala Blanca, en el municipio de Ciutadella, se han encontrado este domingo con una imagen poco habitual. El conocido establecimiento que dirige el chef Diego Merino ha recibido dos bogavantes de un tamaño extraordinario que han despertado la curiosidad tanto del equipo de cocina como de los comensales.
Se trata de dos ejemplares de 2,9 y 3,6 kilos de peso, un macho y una hembra, unas dimensiones muy poco frecuentes para esta especie y que los convierten en auténticas piezas excepcionales.
En una fotografía compartida por el restaurante puede verse al propio Diego Merino sosteniendo ambos bogavantes, cuya envergadura contrasta con el tamaño habitual de los ejemplares que llegan a las cocinas de la isla.
El Restaurante Miramar, situado en Cala Blanca, es uno de los referentes gastronómicos de la zona y destaca por su apuesta por el producto local, los arroces y la tradicional caldereta de langosta, elaborada con materia prima de primera calidad.
La llegada de estos dos bogavantes supone un acontecimiento poco común, ya que alcanzar pesos cercanos a los tres y cuatro kilos requiere muchos años de crecimiento en el mar, lo que convierte a estos crustáceos en ejemplares especialmente singulares.
