El Teatre Principal de Maó, el coliseo de ópera más antiguo de España, ha celebrado por todo lo alto el Día Mundial del Teatro. En un año especialmente significativo —en el que se conmemoran los 196 años de su fundación y el 25 aniversario de su última gran rehabilitación—, la Fundación del teatro organizó ayer una jornada de puertas abiertas que colgó el cartel de "completo".
Las visitas guiadas, conducidas por la jefa de Comunicación, Marina Vargas, y la directora-gerente, Nieves Portas, permitieron a sesenta afortunados recorrer rincones habitualmente restringidos al público. Desde el elegante vestíbulo y la Sala de la Reina hasta las alturas del "gallinero" y los entresijos del backstage, los asistentes pudieron empaparse de casi dos siglos de anécdotas y leyendas que albergan sus muros.
Un hito histórico: la lámpara a ras de suelo
El momento más espectacular de la jornada se produjo cuando, por primera vez en una visita pública, se procedió al descenso de la majestuosa lámpara central. Los visitantes pudieron contemplar a escasos centímetros uno de los elementos más icónicos del teatro, una experiencia que los asistentes, llegados de diversos puntos de Menorca, calificaron de "excepcional".
Tal fue el interés despertado que, además de las 60 personas que completaron el aforo de los dos turnos, otras 30 quedaron en lista de espera, demostrando el fuerte vínculo emocional que la sociedad menorquina mantiene con su teatro.
Broche de oro con 'Los lunes al sol'
La festividad teatral no termina aquí. El programa conmemorativo se prolongará hasta este domingo 29 de marzo (18:30 h) con la representación de uno de los platos fuertes de la temporada: la adaptación teatral de Los lunes al sol.
Basada en la multipremiada película de Fernando León de Aranoa, la obra llevará al escenario del Principal la cruda y humana lucha de un grupo de obreros contra el desempleo. Una cita imprescindible que servirá para clausurar una semana donde el teatro ha reivindicado su papel como espejo de la historia y la sociedad.
