Adriana Moll
Músico, cantante y compositor, Joe Mina habla de la música como una necesidad vital, recuerda cómo un cáncer cambió su forma de entender la vida y reivindica el valor de crear canciones propias en un mundo dominado por las versiones y los éxitos comerciales.
Pregunta. ¿Recuerdas el momento en el que supiste que la música iba a formar parte de tu vida para siempre?
Joe Mina. La música en un músico es algo que llevamos dentro, una necesidad, una actitud, una forma de sentir la vida de una manera especial. No hubo un momento concreto porque nunca sabes qué te depara la vida, pero desde muy joven ya sabía que quería divertirme con ella. Cuando veía a la gente cantar nuestras propias canciones con Fil de Ferro era algo muy gratificante y estimulante.
P. ¿Qué significaba la música para aquel joven que empezaba y qué significa para ti hoy?
J.M. Mis hermanos mayores cantaban con la orquesta Siboney y ver cómo el público los quería me hacía ilusión. Yo soñaba con sentir eso mismo, pero con nuestras propias composiciones. Hoy en día es muy difícil sacar adelante un repertorio propio y conseguir que la gente pague una entrada para escucharte. Por eso valoro tanto a quienes lo consiguen.
P. Has pasado por muchísimos proyectos musicales. ¿Qué te ha aportado cada uno?
J.M. Todos me han dado algo diferente. En unos componíamos nuestras canciones, con otros aprendías a dominar mejor el instrumento, a leer al público o a volver a las raíces del blues. Han sido experiencias muy distintas, pero todas importantes.
P. ¿Cuál ha sido el gran punto de inflexión de tu vida?
J.M. Sin duda, el cáncer que pasé a los 25 años. Entonces trabajaba de camarero y la música no era mi sustento. Aquello cambió mi forma de ver la vida: comprendí que todo podía desaparecer muy rápido y decidí apostar por vivir para la música y de la música.
P. También eres compositor. ¿Qué significa para ti crear canciones?
J.M. Es una de las cosas más divertidas y fructíferas para un músico. He compuesto en distintas etapas de mi vida y con diferentes proyectos, incluso durante mi enfermedad o después del Covid. Componer llena mucho por lo que te hace sentir a ti y por lo que piensas que puede transmitir a quien lo escuche.
P. ¿De dónde nacen tus canciones?
J.M. De historias, inquietudes, amores, desamores, injusticias o incluso de una frase escuchada en cualquier lugar. La inspiración puede aparecer en cualquier momento, pero después hace falta tiempo, esfuerzo y dedicación para convertirla en una buena canción.
P. ¿Hay alguna composición especialmente importante para ti?
J.M. Sí. Una canción que escribí pensando en el médico que me curó del cáncer, en mi madre y en mi familia. Nunca la he editado y solo la han escuchado personas muy cercanas, pero ver cómo se emocionan hasta las lágrimas es, para mí, la verdadera esencia de la música.
P. ¿Qué hace que una canción conecte con el público?
J.M. Si está hecha con amor, se nota. Y si está hecha pensando solo en vender, también se nota. A cada persona le llega algo distinto: una voz, una guitarra, una melodía o una letra, pero la autenticidad siempre acaba llegando.
P. ¿Qué sientes cuando el público hace suyas tus canciones?
J.M. Lo vivimos con “País Menorquí” en Fil de Ferro o con “Ont ets bena” en Dalt s’Era. Que la gente cante tus canciones es una sensación increíble y espero volver a vivirlo con los nuevos proyectos que están por venir.
P. Después de tantos escenarios, ¿qué sigue emocionándote?
J.M. Preparar algo nuevo para el espectáculo y descubrir cómo reacciona el público. Cuando funciona y ves el resultado… es una sensación fantástica.
P. ¿Qué artistas te han marcado?
J.M. Otis Redding es una referencia absoluta para mí. También me marcaron Rage Against the Machine, los Rolling Stones o los Beatles. Y el blues forma parte de mi manera de tocar, cantar y sentir la música. Además, me inspiró mucho el músico chileno Julio Lobos por su increíble presencia sobre el escenario.
P. ¿Crees que la música puede cambiar a las personas?
J.M. Absolutamente. Tiene un poder inimaginable: te hace reír, llorar, bailar, cantar, emocionarte o unirte a miles de personas. La música es algo alucinante.
P. Si tuvieras que definir tu relación con la música con una sola palabra…
J.M. Amor, porque pienso en ella las 24 horas del día.
