Reinventando las fiestas patronales – menorca al día
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Reinventando las fiestas patronales

El reto está en marcha: celebrar Sant Joan sin salir a la calle

Bandera de Sant Joan
Bandera de Sant Joan
A falta de caballos, que no falte la expresión de la fiesta

Dos grandes evidencias chocan en estos días. Por un lado, se posponen las fiestas de Sant Joan. Por otro, de la misma manera que no se le puede poner puertas al campo, quien sienta las fiestas va a buscar la manera de celebrarlo igualmente. El caso es, ¿cómo?

El distanciamiento social es la premisa que hay que cumplir. Eso, al menos en un primer momento, parece que tira por tierra todas las imágenes que nos vienen de las fiestas patronales.

El replec, la qualcada, la vetlla de S’Home d’es Bé, els festers, la missa de caixers, els Jocs des Pla, el jaleo, el Caragol des Born o el de Santa Clara, las avellanes a sa Contramurada. Cada uno de los escenarios de la fiesta se quedan gravemente condicionados hasta el año que viene.

El pasado viernes, la alcaldesa de Ciutadella Joana Gomila explicaba en una entrevista en Radio Menorca SER que Ciutadella ya ha tenido que asumir que no se pudieran colgar bujots en las plazas o calles de la población en la Semana Santa, algo que forma parte de las tradicionales formas de celebrar esta fiesta religiosa en esta población. Y, en efecto, asumiendo que la salud es más importante, los vecinos cumplieron con lo que se les pedía. Con Sant Joan espera que sea igual.

Otra cosa es que se encuentren las maneras de vivir la fiesta adaptándose a la nueva realidad. Las banderas de Sant Joan muy probablemente llenarán las ventanas y balcones de Ciutadella. Se oirán fabiols y sonará la música de Foc i Fum en las casas. Y se compartirá mesa en familia. Los contactos con amigos se harán virtuales y cada uno tendrá que servirse un gin para brindar desde su casa, quizás mientras conversa en videoconferencia.

A falta de turismo, que llenaba las calles de Ciutadella estos días, la fiesta se va a tornar mucho más familiar e íntimo.

El resto de poblaciones de la isla deberán tomar, probablemente, decisiones similares para sus propias fiestas patronales este 2020.


Comment

  1. … si algo bueno ha traído este coronavirus, ha sido, además de la comprobación empírica de que al planeta le hacían falta unas vacaciones para depurarse, de que constatemos la necesidad del ejercicio físico, recuperemos la atención a los niños y el respeto a nuestros mayores, realizarse como manitas, un repunte de la lectura, destapar el ingenio de artistas y profesionales de todo tipo con el teletrabajo, experimentar a lo masterchef y redescubrir lo mucho que les debemos a las amas de casa… también ha servido para darnos cuenta de que la espiritualidad consiste en vivir la vida intensamente, y que para ello no necesitamos intermediarios, las religiones están siendo desenmascaradas éstos días, desesperadas por figurar y no perder visibilidad, no se las ha echado en falta en absoluto, hay otro orden de prioridades, cuando todo esto vaya terminando muchos ya no irán al postureo de la misa, no marcarán la cruz en unos impuestos que luego no hemos visto revertidos en absoluto a la sociedad, han intentado mantener sus ceremonias de riesgo a toda costa pese al peligro de contagio, demostrando que les importaba más seguir teniendo el control de sus adeptos que el bien común… los confinados han hecho sacrificios, y han aprendido a vivir sus creencias interiormente, en la intimidad, relativizando muchos de esos gestos… bujots en casa los que quieran, filmando memes de procesiones con muñecos y riéndose de ello en las redes… con sant Joan será igual, el componente religioso de estas fiestas patronales, populares por tanto, no confesionales en absoluto, se verá reducido a cero patatero, y eso es bueno, somos la ciudadanía la que hacemos la fiesta de sant Joan, no el clero casposo ni la rancia nobleza, sino los que añoramos salir y encontrarnos con los vecinos y disfrutar de los caballos, del ambiente y de los gestos y situaciones santjoaneres… el coronavirus nos está jodiendo a todos, pero también cambiará a muchos que se replantearán muchas cosas

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